Hoy, como ayer; ¡¡¡votar es claudicar!!!


Existen en nuestros días demasiados "anarquistas" que argumentan su electoralismo recordando las elecciones del ´36, recurriendo a una mentira para descalificar una Idea precisamente basada en la no delegación. Pretenden enmascarar su falta de principios básicos tergiversando lo acontecido hace 80 años con sucias mentiras dictadas por la propaganda partidista. Para empezar, el primer motivo que tuvieron algunos anarquistas para votar o no llamar a la abstención, no fue otro que el de conseguir una amnistía para los más de 30. 000 presos obreros encerrados por la "República de los trabajadores", en su inmensa mayoría anarquistas. En nuestros días no existe ningún partido político que se ofrezca a sacar de prisión a todas las personas injustamente encarceladas por motivos políticos, cuanto menos dar una salida digna a los robagallinas excluidos de la sociedad. Entre otras cosas, porque son pocxs lxs presxs politicxs - en comparación con por aquél  entonces - y no les rentan estadísticamente. Mientras que los ladrones de guante blanco campan a sus anchas  pavoneándose y recibiendo el tratamiento de señores allí por donde pasan, existen miles de personas encerradas por combatir al fascismo en ascenso, vender cuatro papelinas o expropiar un par de gallinas del repleto corral. Pero eso no parece importarle a los mercachifles de la política, nunca les importó; es más, son ellos quienes fomentan esa iniquidad.

A pesar de todas las promesas de amnistía en las elecciones del 16 de febrero de 1936, tanto por parte de las izquierdas como de incluso las derechas, las puertas de las cárceles no se abrieron gracias a la magnanimidad de Azaña, tuvieron que ser reventadas por los obreros que se hallaban fuera de los muros de la ignominia republicana y que habían votado exclusivamente para liberar a sus compañeros. Así se expresaba en Tierra Y Libertad el 28 de febrero la alegría por los presos liberados y la decisiva participación del pueblo para que las promesas electorales fueran cumplidas de inmediato. Hasta las derechas tuvieron que torcer el brazo ante el clamor popular.

¡ESPAÑA HA RECUPERADO SUS PRESOS!

A 30. 000 hogares han vuelto la alegría y la fe en el porvenir. Los combatientes de un nuevo orden social verán en breve reforzadas sus filas.

¡A todos, a los propios compañeros y a los que serán nuestros adversarios, nuestro saludo cordial! ¡Bien venidos!

¡No se pueden describir las jornadas populares a partir del 16 de febrero! España tenía una sola preocupación, una sola bandera, un solo anhelo: los presos. ¿Qué importaban derechas, izquierdas, centro? Lo que importaban eran los presos; lo que primaba era el rescate de los prisioneros de la guerra social. Todo el resto era secundario, contingente, decoración de la escena. Y tal fue la significación de las pasadas elecciones. No fué el pueblo español a las urnas a facilitar el ascenso de un gobierno de izquierdas; fué por los presos. Preguntadlo a millones y millones de votantes, de mujeres obreras, de trabajadores de la industria y del campo. ¡Fueron por los presos, nada más que por los presos!

Y los presos están ya en la calle. Había de convocarse el Parlamento, discutir allí proyectos de ley de amnistía, regatear, hacer política. ¡El pueblo no lo ha consentido! Ha querido de inmediato la apertura de las cárceles; no quiso darse por satisfecho hasta no abrazar a los suyos, hasta no verlos fuera de los antros de tortura y de terror que son las cárceles y presidios de España. Las multitudes se agruparon en torno a esos símbolos de toda tiranía, forzaron voluntades, abrieron las puertas, como en Gijón, y dieron libertad a los caídos. El nuevo gobierno ha comprendido que no cabía esperar, ni dar largas al asunto, ni hacer política. Se buscó una fórmula. Cuando el pueblo obra con tanta unanimidad como esta vez, se buscan pronto fórmulas legales para todo. A falta del Parlamento, se recurrió a la Diputación permanente de las Cortes, es decir, a la propia CEDA. Y la CEDA no pudo menos de aprobar el decreto de amnistía; el instinto de conservación fué esta vez mayor que el espíritu de venganza que le ha animado desde octubre de 1934.

¡Qué gran lección! ¡que no la olvide nunca España! Si ha de disfrutar de alguna conquista, si ha de conseguir alguna mejora, confíe en las propias fuerzas, haga de su voluntad unánime el ariete demoledor y tendrá a sus pies gobiernos, generales, ministros, polizontes de toda laya. ¡Como esta vez! ¡Como en esta epopeya de la liberación de los presos!

¡Salud a todos! ¡A los que vuelven a sus puestos de combate y a sus hogares maltrechos por la barbarie de la reacción jesuítica, y salud a ese gran pueblo que ha sabido imponer su voluntad!

Tierra Y Libertad del 28 de febrero de 1936+

Partamos de la base sobre la que algunos sustentan en nuestros días la razón de ser un engendro anarcoestatista. Muchos interesados pretenden hacer creer que los más significados anarquistas de la II República pidieron el voto para los orondos burgueses republicanos que se autedominaban de izquierdas. Nada más alejado de la realidad. Esta era la opinión de la F.A.I. a 9 días de la rifa electoral, expuesta a través del periódico Tierra Y libertad:

La F.A.I. ante las elecciones

Ante la gravedad del momento actual y la inminencia de las elecciones, el Pleno de Regionales, para contrarrestar el confusionismo originado por los políticos de todo color, fija su posición revolucionaria.

Ratificamos nuestra opinión antiparlamentaria y por ende antielectoral, ya que los hechos mundiales, afirmando nuestras previsiones, han demostrado elocuentemente que todas las experiencias democráticas fracasaron y que sólo la intervención directa de los trabajadores en los problemas que el régimen capitalista les plantea, es valor de ofensiva y de defensiva contra la reacción.

La F.A.I. no tiene nada, pues, que rectificar de su abstención completa en toda colaboración directa e indirecta a cualquier política de Estado.

Tierra y Libertad. 7 de febrero de 1936*

Seguro que habrá algunos "entendidos" que argumentarán la supuesta intransigencia que los partidistas atribuían y atribuyen a la F.A.I. Pero la Soli, órgano propagandístico de la sindicalista C.N.T., tampoco se andaba con medias tintas al respecto del engaño electoral:

Contra el fascismo criminal, ahora y siempre; no en las urnas, en la calle. Solamente de una manera pueden solucionarse los problemas de la clase trabajadora: con la revolución social, realizada por todo el proletariado unido, al margen de la lucha política.

Titular de portada de la Soli del 9 de febrero de 1936. **

A sólo cuatro días de las elecciones, Solidaridad Obrera dejó bien clara su postura, sin posibilidad de tergiversación ni segundas lecturas:

A medida que nos acercamos al final de la farsa politica, se recrudece la propaganda de los partidos y se multiplican los mítines. Guerra de carteles y duelo de discursos. Los partidos vuelcan sus cajas y apelan a todos los recursos del impresionismo en su obra de captación de electores. Si un "frente" congrega a sus partidarios en seis locales, los del otro frente alquilan diez y los rellenan como pueden. Al final de cuentas, la estupidez humana da para todo.

Bajo esa inundación de pasquines, discursos y paradas aparatosas, el elector - "el animal incomprensible", que dijera Mirbeau - se encuentra ante un grave problema de conciencia. ¿Por quién votar? Ni tiempo se le deja para decidir esta "trascendental" cuestión. Caen sobre él en alud montañas de papel impreso, discursos y promesas, que lo apabullan y le paralizan la conciencia.

El elector razona siempre con el criterio de los candidatos del partido preferido. Si pensara con su propia cabeza, si hiciese un esfuerzo por ordenar en su mente cuanto se le promete y examinarlo a la luz de la razón fría y segura, el elector se declararia en huelga permanente, boicotearía a las urnas y al Estado. A veces cree - se lo hacen creer - que las elecciones para las que se solicita su concurso revisten excepcional importancia histórica. Tal ocurre ahora en nuestro pais. Una muchedumbre desorientada cree que las elecciones del próximo domingo serán las determinantes del porvenir inmediato de España.

La suerte del pueblo español no se decidirá en las urnas, sino en la calle. La calle es lo vivo y palpitante. Conviene deshacer el error de atribuir a estos episodios pasajeros de la política turnante un valor transcendental y determinativo. Si en Alemania la suerte del proletariado se decidió por medio de las urnas, ello fué porque faltó el empuje varonil para recusar al fascismo en el terreno de los hechos. Fiar la suerte de todo un pueblo en el resultado de una consulta electoral, es el más formidable de los errores. Si mañana el fascismo, utilizando los poderosos recursos de la burguesía terrateniente y financiera, triunfara en una de esas consultas, el deber de cerrarle el paso no dejaria por eso de ser imperativo. Al contrario, a mayor aumento de peligro, mayor decisión y coraje tendría que oponer el proletariado.

¿O es que el férreo abrazo de una dictadura fascista perdería su caracter de ofensiva contra la civilización, de acuerdo a que su victoria resultase o no de una consulta electoral? Nos parece que sobra la respuesta.. Y si sobra la respuesta, no es lo importante tender líneas de papeletas, sino oponer fuertes bloques de voluntades estrechamente unidas y compenetradas de su misión de vanguardia social, a quienes está encomendada la tarea de defender las conquistas del progreso humano y entregarlas, amplificadas, en herencia a los que nos seguirán en el rudo combate.

La suerte del pueblo español no se decidirá en las urnas. Lo dicen los discursos de los primates de la polltica de turno. Ni siquiera son audaces para prometer. Azaña nos habla de la conservación de la República. Largo Caballero exige de los republicanos de izquierda el fiel cumplimiento de lo pactado. Pero, ¿puede este programa merecer la estimación del proletariado? ¿Es que los intereses de la clase obrera no rebasan el molde estrecho de la democracia, que sabe ser dura y feroz cuando esta misma clase obrera a la que se conjura para que la defienda se agita en pro de mejores condiciones de vida? ¿ Es que esta democracia no pone por encima de todo la conservación de los derechos del capitalismo?

Y bien, amigos. Aceptemos todo como bueno y supongamos una victoria legal o ilegal, de la extrema reacción. ¿Iban a ser las "brillantes" izquierdas catalanas y españolas las defensoras de las libertades públicas? Todos sabemos que no. Ya demostraron en Octubre cuánto valen. ¿Seria el proletariado el llamado a respaldar a esta gente y a imponerlos en la gobernación del país? No. El proletariado tiene que vivir vigilante y arma al brazo, pero para luchar por sus derechos; contra el capitalismo explotador, contra el Estado parasitario y opresor, contra el oscurantismo religioso. En una palabra, por ganar para los productores el control de la producción y el consumo, fundando la sociedad de los libres y de los Iguales.

El momento es de prueba, pero de prueba de valor, de organizaclón y de capacidad. La vaciedad y la intranscendencia de las elecciones se agigantan cuando se considera que el proletariado puede verse obligado a enfrentarse con sus adversarios históricos. Entonces se comprende cómo el opio electoral puede malograr una acción decisiva, por el desenfoque de las cuestiones previas de la resistencia a la reacción, que hay que considerarlas en todos los casos desde el terreno revolucionario.

Solidaridad Obrera. Barcelona. Miércoles 12 de febrero de 1936.***

A pesar de que muchos de los problemas que aquejan a nuestra tierra en nuestros días siguen siendo los mismos de siempre, no podemos darnos de bruces otra vez con la misma piedra. La participación de algunos anarquistas en las elecciones republicanas y posteriormente su integración en el gobierno, fueron un fatídico error, visto ahora en retrospectiva y sin ánimo de juzgar la conducta de nadie en aquellos oscuros momentos. Por lo tanto, no podemos dejar de señalar que volver a hacer lo mismo o llamar a cometer el mismo error, es algo que no puede dejar de denunciarse como el último empujón para caer en el abismo del fascismo. No por que yo lo diga, que nadie soy; sino porque todos los seres humanos poseemos la facultad del aprendizaje a traves de la experiencia, aunque lamentablemente existen muchos congéneres que todavía están bajando del árbol. No dudo de la buena voluntad de aquellos que votaron al Frente Popular para así poder sacar de la cárcel a sus compañeros. Tampoco dudo de la bondad de aquellos libertarios que optaron por participar en el Gobierno de una república burguesa, puesto que negarse habría significado la preponderancia absoluta de los comunistas a las órdenes de Moscú (nunca al servicio de los trabajadores de Iberia) en los órganos de decisión en unos momentos absolutamente decisivos. Pienso que fue un error pactar con reaccionarios de izquierda y derecha, pero tampoco me atrevería nunca a juzgar a las personas que vivieron aquello en sus propias carnes, aunque sí a señalar el error para que éste no vuelva a repetirse. En vistas de lo sufrido durante la guerra a manos de los burgueses republicanos y de los siervos españoles de Moscú, mejor habría sido no haber colaborado nunca con traidores de navajazo trapero por la espalda. Los republicanos temían más a la voluntad del pueblo que a la imposición fascista. Los comunistas a las órdenes de Moscú solamente querían imponer su cuadriculada manera de entender la vida, su disciplina de cuartel prusiano y conquistar el Poder con la sangre de nuestra juventud, para después asegurar salvajemente la perpetuidad de su impostura.

En enero del 36, la propaganda anarquista en contra del voto era profusa y dejaba bien clara su postura antiparlamentaria. ¿Qué mayor desprecio puede hacérsele a la democracia que compararla con la dictadura, que llamarla cara de la misma moneda?

DEMOCRACIA Y DICTADURA

Se plantea una vez más, como un dilema, la elección entre democracia y dictadura. Y lo mismo que se ha hecho creer un día en la República era la encarnación de la justicia social, así se hace creer hoy al pueblo laborioso, que no puede advertir siempre dónde está la verdad y dónde la mixtificación, que la democracia y la dictadura son términos antitéticos, diametralmente opuestos. ¡Ojalá fuese así! Aun cuando nosotros desearíamos el triunfo de nuestras ideas, no nos repugnaría que en nombre de cualquier otra doctrina, de cualquier otro movimiento, se opusiesen trabas al desarrollo de la política dictatorial del Estado moderno y se obtuvieran conquistas efectivas de liberación y de justicia para las grandes masas. Pero democracia y dictadura no son términos opuestos, sino idénticos. El hecho de la conservación o no conservación del parlamento no significa sino un matiz ínfimo en la forma de la dictadura.

Tanto la democracia como la dictadura del fascismo significan la negación del hombre, su humillación forzosa ante una divinidad superior, que es el Estado, como antes había de humillarse y desaparecer ante un ídolo declarado nacional o local. Existió en el S. XIX una corriente liberal, que tuvo en España misma, pero sobre todo en Inglaterra, en Estados Unidos y en algunos otros países, hermosas manifestaciones. Esa corriente liberal de que Spencer, por ejemplo, ha sido un definidor, reconocía un Estado mínimo como necesario, y propiciaba un cercenamiento de las atribuciones gubernamentales y un mayor respeto a la personalidad humana. En verdad, esa corriente era contradictoria y ha resultado en la práctica totalmente infecunda. No ha impedido que el Estado creciese en todos sus ramales hasta ser lo que es hoy, hasta absorver la parte mejor del fruto del trabajo ajeno, Pero por lo menos, en teoría siquiera, reconocía que el Estado era un mal, un mal necesario.

La democracia, en cambio, ha propiciado desde su nacimiento el estatismo, la anulación del individuo ante una nueva abstracción: la colectividad, el Estado democrático. Por encima del hombre y de sus derechos está el Estado, como antes estaba dios. Y así como en las épocas de predominio religioso dios lo era todo y el hombre nada, con la democracia o con el fascismo el Estado lo es todo y el hombre nada.

¡Allá con sus ilusiones los que creen que la anulación es preferible ante el ídolo democrático que ante el ídolo fascista! Tal vez cabe la elección, como cuando en Estonia la ley ofrece al condenado a muerte el cadalso o el veneno. Pero indudablemente, en un caso y en otro, el resultado es el mismo.

Solidaridad Obrera. 31 de Enero del 36****


Justo tres días antes de las elecciones a las que se presentaba el Frente Popular, la C.N.T. llamaba con la misma intensidad a la abstención que en las elecciones del ´33. La Soli puso como ejemplo clarificador lo sucedido por aquellos momentos en Chile:

Cómo paga la democracia los sacrificios del pueblo productor

Esta vez la lección nos viene de Sudamérica y hemos de aprovecharla, porque en todos los países estos hechos se repiten de idéntica forma. Hace años, casi en la misma época que Primo de Rivera, en virtud de un golpe de Estado instauraba en España la dictadura militar, allá en Chile, el coronel Ibáñez, adoptando el mismo procedimiento, se proclamaba dictador.

Se inició en aquel país una cruel represión contra la clase trabajadora, clausurando todos los Sindicatos y enviando a la cárcel a sus militantes más activos. También sufrieron los rigores de la dictadura los elementos más destacados de la política izquierdista, entre ellos el entonces presidente de la República, don Arturo Alessandri, que fue desterrado a Europa.

Un día, el pueblo chileno, cansado de tanta ignominia, se levantó airado contra el dictador surgiendo un movimiento militar al cual se unió la clase trabajadora que luchó heróicamente en las calles de Santiago y Valparaiso. Triunfó el movimiento, que tenía carácter político, y fue restaurada la democracia en Chile, siendo elegido presidente el propio Alessandri, que había sido depuesto por el golpe de Estado de Ibáñez, y nuestro hombre regresó del destierro, entrando triunfalmente en su país. Prometió entonces reparar todas las injusticias, instaurando en chile un régimen de verdadera libertad, ya que a ello se hacía merecedor un pueblo que tan heróicamente había derrocado la tiranía de Ibáñez.

LA LECCIÓN NO TARDÓ EN LLEGAR

Hace días, los ferroviarios chilenos cuya existencia continúa siendo dolorosa, como en los tiempos de la dictadura, declararon la huelga general, que según las noticias afecta a doce provincias. No fueron atendidas sus justas peticiones, y como el gobierno iniciara contra ellos una represión violenta, la organización obrera declaró la huelga general. Y la democracia chilena, que tiene al frente de su Gobierno a un hombre que públicamente se llama socialista, emplea contra el proletariado que lo defendía en la calle y en las urnas, los mismos procedimientos que antes empleara el dictador.

Se ha declarado el Estado de Guerra en el país, son clausurados todos los locales de la organización obrera, y han ingresado en las cárceles novecientos trabajadores que, según las últimas noticias, serán juzgados por los tribunales militares...

Esta lección, por la oportunidad que tiene en estos momentos, la brindamos a los trabajadores de España, de preferencia a aquellos que confían a las urnas la solución de sus problemas. Así paga la democracia los sacrificios del pueblo productor que ingenuamente acude a la calle para defenderla.

Solidaridad Obrera. Jueves 13 de febrero de 1936.*****


El fascismo envuelve a Europa con su manto negro otra vez. Aquí, en España, el Partido Podrido sigue siendo el partido que acapara más votos, a pesar de todo lo atentado en estos pasados cuatro años, con prórroga incluida para más inri. La insensibilidad que muestran los votantes peperos no es nada nuevo en la conflictiva historia de Iberia. Su misericordia cristiana solamente es sucia caridad para evitar que el hambriento reclame su parte. Ese 20% de la población española que volvió a votar al PP en las pasadas elecciones, seguirá votándolos pase lo que pase, simplemente por que son los suyos, los herederos del franquismo, han heredado la mala baba de sus progenitores y la abultada cartera repleta de billetes de la caja común. Saqueo, represión e intransigencia religiosa, o lo que viene siendo lo mismo; Corona, Espada y Cruz, esas son las señas de los "verdaderos españoles", el 80% restante es la antiespaña al parecer. Se expresan de la misma cavernícola manera que sus padres y abuelos. Escupen veneno contra todo lo que no sea respetar su asquerosa bandera y sus dementes creencias religiosas ultramontanas. En este Cuatrienio Negro (prorrogado) de Rajoy se han retrocedido 40 años en libertades y conquistas laborales. Han saqueado los recursos económicos de todos para ponerlos al servicio de su vil causa e inflar sus carteras. Descaradamente, a la luz del día, han destruido las pruebas de su latrocinio. Todos sus tesoreros han sido juzgados. ¿Cómo puede permitírseles presentarse a unas elecciones? ¿Cómo puede llamarse la fiesta de la democracia a un teatro en el que participan ladrones haciendo el papel de señores? Por más que las "izquierdas" cuenten con mayoría en su parte de la grada del circo, los herederos directos de los criminales franquistas podrán seguir robando y siendo llamados señorías. Cada uno de los votos que entran en las urnas es una aceptación de los fascistas como dignos rivales, es permitir que los ladrones sigan siendo los jefes de la policía.

El señorito este, el Albertito Falangito, campeón en retórica pero pobre en humanidad, pretende reconciliar izquierdas y derechas en un país en el que las derechas ostentan marchamo de criminales insensibles al dolor del común de los mortales. Los socialfascistas del PSOE le bailan el agua porque eso es lo que ellos también buscan, perpetuar el latrocinio de los de siempre pero sonriendo y prometiendo. No escupen o insultan como el Partido Podrido, pero a la larga su veneno es igual de efectivo. El falangito este se presenta en Venezuela cual ángel redentor... para después nada más volver a pisar suelo español sacar réditos políticos de la miseria que se sufre en otros países. Este trepa sintetiza en sí mismo todo lo más asqueroso de nuestra especie; vanidad, ambición, mentira, traición y un largo etcétera de degeneraciones humanas. Hoy pacta con el PP y mañana con el PSOE, ya que esa es su función, para eso se le paga, para que sirva de comodín al PPSOE y todo quede en un cambiazo, como siempre.

En estas próximas elecciones volvemos a encontrarnos de nuevo con el burdo engaño. En esta ocasión faltan los sociatas en la "unión" de las "izquierdas", ya que si eran burgueses en los años ´30, después del Congreso de Suresnes se pasaron directamente al social-fascismo juancarlista. El nuevo Frente Popular, Pablemos-Izquierda Usurpada, es más añejo y apestoso que los asquerosos huevos podridos esos que se comen los chinos con gusto de "gourmet", los cuales al parecer alcanzan incluso los cien años de putrefacción ininterrumpida. Volvemos a las mismas 80 años después. Comunistas que dicen ser demócratas y respetuosos con la opinión del pueblo, pero que siguen graznando orgullosamente que la URSS era el paraíso de los obreros y campesinos. Oportunistas que ante el avance del fascismo aprovechan para engañar y después imponer su propio fascismo. "El Poder del pueblo nace en la boca de los fusiles, según nos dice Mao", estas palabras no son mías, son de Pablo Iglesias antes de ser un "hombre de Estado". Claro que esos fusiles siempre son empuñados por los pringados, mientras que sus infalibles dirigentes los manejan como a monigotes a través de pantallas de TV a modo de videojuegos, a una distancia confortablemente segura, sin importar las vidas en juego, puesto que pueden disponer de miles de ellas sin ellos sufrir daño alguno; ni físico, ni de conciencia. Ahora Pablo dice que el BCE (Banco Central Europeo) debería ser como la RFA (Reserva Federal Americana), qué cosas.

Los dirigentes, "intelectuales" y voceros de la izquierda partidista, esos que emponzoñan desde sus académicos púlpitos a sus demasiado obedientes bases; esos que defienden al régimen criminal que impusieron los bolcheviques, esos que llevan décadas graznando acerca de las bondades de los politicastros de Cuba y su isla-puticlub, o el fascismo rojo de Corea del Norte, no son personas de las que pueda uno fiarse. Con respecto a esos propagandistas a sueldo del partido que mejor pague y que en nuestros días siguen defendiendo la dictadura militar hereditaria de Cuba, el gobierno de simios milicos meapilas de Venezuela o incluso (llegando al nivel de outsiders) la monarquía militar de Corea del Norte, no tengo absolutamente nada en común. Me separa de ellos el mismo abismo que el de quienes defienden a Franco, Pinochet, Mussolini o Hitler, siento el mismo profundo desprecio por todos ellos. Otra cosa muy distinta es que desprecie a mis iguales, a quien con buena intención piense distinto a mi; a mis vecinos, a mis amigos, a las bases, a todos aquellos que se dejan engañar por el reluciente oropel político. Mi odio va dirigido hacia esos que dicen ser los "mejor preparados", ya sean de izquierdas o de derechas, hacia aquellos que mienten a sabiendas y prometen lo que nunca estarán dispuestos a cumplir, hacia aquellos que gustan de mandar, de organizar, de dirigir la vida de los demás. Los que me dan asco irreprimible son los líderes políticos, los intelectuales de partido y los voceros a sueldo.

A estos fascistas se les permitió presentarse a las elecciones cuando eran cuatro y terminaron siendo el único partido

El argumento de vótanos a nosotros o ganará la derecha es la vieja cantinela de los estatistas pintados de rojo progre, aunque yo diría más bien rojo marisco; de los mismos que pactan con esas derechas y participan del turnismo democrático enfrentándolas en "justa lid". De los mismos que con su llamada a la máxima participación (para poder decir que el timo sufragista es universal) legitiman a sus adversarios (e iguales) fascistas. El Partido Podrido es incompatible con cualquier tipo de democracia, al votar contribuyes a que sigan decidiendo. No seas cómplice de tu propia desgracia. Aunque a muchos les vaya más o menos bien, la miseria crece a diario, si sigues participando de este criminal sistema y continuas siendo feliz mientras medra la intolerancia religiosa, el odio al extranjero, la escasez en la asistencia médica universal, en los colegios y en las mesas de Iberia, sufrirás tanto como los que sufren tu egoísta iniquidad. Miles de años de experiencia empírica te gritan:

¡¡¡No les votes!!! Salud y Libertad.

+ Descargar Tierra y Libertad. 28 de febrero de 1936
*Descargar ejemplar de Tierra y Libertad del 7 de febrero de 1936:
** Descargar ejemplar de la Soli del 9 de febrero de 1936:
*** Descargar ejemplar de la Soli del 12 de febrero de 1936:
****Descargar ejemplar de Solidaridad Obrera. 31 de Enero del 36
*****Descargar ejemplar de la Soli del 13 de febrero de 1936:
Archivo Histórico Solidaridad Obrera. CEDALL
Archivo Histórico Tierra y Libertad. CEDALL

2 comentarios:

Loam dijo...

Mientras el capital sea el árbitro inapelable y el amo absoluto del terreno de juego, votar es legitimar a dicho árbitro, sus normas y su régimen. A l@s pres@s nos piden que organicemos nuestro encierro, que hagamos la prisión más llevadera, que asumamos sus muros como algo natural e inalterable; a eso es a lo que llaman democracia. Se nos permite cuestionar minucias, manifestarnos en el patio ante la estricta vigilancia policial, se nos permite decir cuanto nos venga en gana, pero ni se nos ocurra cuestionar la autoridad de la institución carcelaria ni su dirección. ¡¡¡Va a votar su puta madre!!!

Erik Redwine dijo...

Engañan, roban, reprimen, y además pretenden que se confíe en ellos, la chusma política se nutre (como siempre) de la peor ralea que ha dado nuestra especie. El elector es un animal torpe, nunca aprende de sus propios errores, le gusta revolcarse en el lodazal de su propia cobardía egoísta. Incluso se atreve a cuestionar al ser humano que piensa en lugar de esperar que otros piensen por él. Gruñen cual cerdos defendiendo sus bellotas que no votar es no opinar, en su supina ignorancia todavía creen que votar es opinar. Elegir entre fascistas declarados, sociatas traidores, sabihondos letrados o comunistas juancarlistas, eso es lo que ofrece la Democracia, todo un escaparate de basura en el que cualquier opción significa comer mierda. ¡¡¡Qué voten los muertos de Fraga!!! La abstención volverá a ganar, el engaño democrático está ya más que destapado. Salud