Estupidez progre cocida en asquerosidad facha.

 


La socia del Borbón, la Letizia, está siendo objeto de acusaciones muy duras, teniendo en cuenta que los reyes son tales por mandato divino, aunque en nuestro caso, también por decisión testicular del Cabronsísimo. Entre Peñafiel y su excuñado la acusan de incesto real y aborto reiterado, como acusaciones más escandalosas, sobre todo a ojos de la hipocresía católica y monárquica. 

Todas estas acusaciones aparecen en un libro titulado "Letizia y yo", escrito por Jaime Peñafiel, viejo representante de la carcundia autóctona.

Dicen estos dos personajes de dudosa ética y por lo tanto credibilidad, que la reina, antes de asociarse con el Borbón, se tiraba todo lo que se movía, que cuando estuvo de corresponsal junto a las tropas españolas era poco menos que una muñeca hinchable, a la cual se pasaba por la piedra toda la tropa alternativamente, nada menos. 

Creo yo que cualquier persona que se viese sometida a tal escarnio público, intentase frenar tanta ignominia si esta no es más que una calumnia para vender libros y desahogar frustraciones ocultas de paso.


La paradoja de todo esto es que quienes más han salido a defender a la Letizia han sido precisamente los progres, y curiosamente, el facherío nazional se mofa del Borbón llamándolo Felpudo VI; qué cosas, ver para creer.

Vamos a ver Letizia es mujer, sí, una evidencia, claro está, pero también y antes es reina, duele rebajarse a tanta simplicidad para hacerse entender, pero es lo que hay, además de una buena pizarra, claro. Es reina y como tal me merece tanto desprecio como cualquier rey, henchidos de la vanidad propia de quien se siente elegido por el dedo de Dios. Recordemos que el primer viaje al extranjero que hizo Felipito fue nada menos que al Vaticano, para así recibir la bendición del Papa, supuesto embajador en la Tierra del hombre del espacio.


La Letizia elegió ser la socia del Borbón, y ahora tendrá que vivir con ello toda su vida, será el estigma de los Ortiz Rocasolano para futuras generaciones, puesto que portarán la degenerada sangre borbónica, fruto de la consanguineidad durante 300 años.


Así que ya está bien de tanta mojigatería progre y asquerosidad facha, que os parta un rayo a los neo moralistas progresistas, a los fachas de mierda y a todos los reyes ladrones y repugnantes.

¿Cojo o muerto?

 



Aunque estén más que claras cuales han sido las condiciones dadas para llegar hasta la situación en la que nos encontramos,la autodenominada izquierda española no entona el mea culpa, para no perder su ancestral tradición.

El PSOE, incluso en estos momentos de clara involución, ha demostrado por enésima vez su verdadera naturaleza sibilina y traidora. Ya decía el guaperas que no podría dormir con Podemos en el gobierno. Tras perpetrar unas segundas elecciones con la convicción de que ello le beneficiaría, provocó una gran desafección entre el electorado de izquierdas que optó por una mayor abstención, aunque ello dañó más a Podemos que al PSOE y eso favoreció a los sociatas a la hora de las cesiones al aliado.

Al final, muy a regañadientes, concedieron a Podemos algunos ministerios, como el de Trabajo a Yolanda Díaz y la Vicepresidencia a Pablo Iglesias, así como el de Igualdad a Irene Montero. IU también entró por primera vez en el gobierno estatal, con Garzón en Consumo. El PSOE no tuvo otra que admitir el fin del turnismo llamado bipartidismo, ya no tendría patente de Corso para hacer o deshacer gracias a las ridículamente llamadas "mayorías absolutas".

Esto evidentemente es algo positivo, siempre que Podemos no se convirtiera en comparsa de palmeros y señalase todas y cada una de las reiteradas traiciones del PSOE, cosa que en gran parte así ha sido. Pero parece que esto también ha sido mal visto por el electorado de izquierdas bombardeado por todas partes a través de la Prensa, Radio y TV con Noticias Fake. 

Los que realmente gobiernan sin necesidad de dar la cara para que les escupan, han conseguido con creces sus objetivos. Todo lo conseguido en materia laboral y derechos sociales y humanos ha caído en saco roto.

¿Acaso el Salario Mínimo habría subido como lo ha hecho si el PSOE gobernase en solitario? Eso no se lo cree ni es más lerdo harto vino. 

El mayor culpable de esta hecatombe fascista es el PSOE, pero Podemos tampoco queda exento de culpa. Haciendo gala de su prepotencia marxista los mandarines del partido han cosechado enemigos en todos los frentes. A nadie se convence de nada tratándolo con desdén y superioridad intelectual. La vida es tan azarosa e imprevisible que todo determinismo no es más que un claro signo de iluminación cuasi religiosa, y esto solamente lleva al fanatismo intransigente y la pedantería que busca humillar al disidente. 

A pesar de ello, gracias a Podemos se han conseguido cosas impensables con un gobierno en solitario del PSOE, eso es tan evidente que hasta molesta tener que señalarlo. Por supuesto que solo son reformas de un sistema podrido y caduco, pero Roma no se construyó en dos días y los cimientos instalados en estos años podrían soportar mucho más. Todo eso se vendría abajo si el PSOE consigue su objetivo de solo hablar de igual a igual con el PP, o si el PP además de gobernar nombra Vicepresidente al nazi Abascal.

Por otra parte nos encontramos a Yolanda Díaz que no parece muy de fiar. Nos la han metido con calzador. Ella nunca habría aspirado a ser nada menos que ministra de Trabajo en un país como este sin haberse cobijado previamente a la sombra de Podemos. Es quien es hoy gracias a Podemos, en IU se habría comido menos que Torrente en Beverly Hills. Y parece que eso ya se le ha olvidado y hoy es Pop Start exclusivamente por méritos propios. 

¿Y todavía se extrañan algun@s de que la izquierda no haya ido a votar? 

No me jodan, si el lado izquierdo, sin contar al PSOE, es una granja de champiñones frente al monocultivo extensivo del PSOE, ¿cómo le váis a quitar la merienda? Pues a pesar de sesudos análisis marxistas y gramscianos, todavía no se han enterado de la vaina estos académicos que no saben relacionarse con la gente humilde y sencilla que aprende a base de palos y no pegándose media vida estudiando a farsantes como Marx.

Por otro lado tenemos a IU y Garzón, el ministro que no sirve para nada pero que ha llegado a ministro. Este monguer se hace fotografías con la camiseta de la RDA, sí, la del Muro de Berlín; a la vez que cuenta en sus filas con los Obreros Católicos en ese engendro deforme parido por el infame PCE y que se dio en llamar IU. Pues bien, este becario que nunca habría llegado a nada en política de no ser por Pablo Iglesias, ahora va de subidito y ya empiezan los vetos a Podemos en algunas regiones tradicionalmente afectas al PCE. 

Y todavía se siguen preguntando por qué l@s trabajadores no han votado masivamente...

No debemos olvidar la parte de culpa que tienen los partidos nacionalistas en cuanto al ascenso del fascismo, ya que son uno de los principales motivos de ello. Compromis no son gente de izquierda, porque una vez tocado poder parece que les importa más su propia región y sillón que el bienestar de la mayoría humilde de este país. Es ridículo que cada vez que salen en TV hablen en eso que llaman valenciano y se les tenga que subtitular como si de extranjeros se tratara. Si me molesta a mí, aunque tampoco sea una cosa como para enojarme, imagínense como le sentará al españolito medio, medio analfabeto quiero decir. 

Y por otra parte, si quieres que se escuche claramente tu mensaje y propuestas, ¿por qué se empeñan en hacerlo en un dialecto que no entiende todo el mundo? Es algo que todavía no logro entender, aunque me empeño en ello. Y el mismo cuento podemos aplicar a ERC, BNGA o Bildu; aunque debo señalar que a Matute de Bildu raramente le he escuchado hablar en Euskera por TV estatal, ya que no tiene un pelo de tonto y quiere que se entienda claramente hasta la última coma de lo que propone. La izquierda es internacionalista o no es izquierda. El nacionalismo es diferencia y la izquierda es igualdad.

El PSOE es un partido de régimen que nada tiene de socialista, mucho menos de obrero, aunque eso sí, cuenta con fuertes dosis de españolismo rancio de cojones. El PSOE tanto como el PP no son más que meros instrumentos del Capital para controlar el cotarro sin necesidad de mancharse las manos ni dar la cara. Quienes realmente mandan, el IBEX y la Banca, han puesto las cartas sobre la mesa y podemos atisbar su taimada estrategia. La clave será VOX. 

Los socialistas apelarán a esa expresión tan democrática (nótese la ironía) que llaman "voto útil", dando por inútil tu opción si no es la que interesa al Capital. No se cansarán de repetir que solo un PSOE fuerte puede garantizar que los nazis de VOX puedan gobernar. 

Y el PP por otra parte, si consigue ganar las elecciones con suficientes votos como para poder gobernar en solitario aunque sea en minoría, chantajeará al PSOE para que le deje gobernar si realmente quiere evitar que la chusma declaradamente fascista alcance el poder. Todo atado y bien atado. 

Sánchez ha puesto la guinda al pastel convocando las elecciones en el momento que más abstenciones pueden darse por diversos motivos. En Sevilla deberán dejar votar hasta las 12 de la noche para ir "con la fresquita", ¿no?

Cuando el Régimen del 78 vio peligrar la base de su remedo de democracia: el turnismo bipartidista y los Borbones ladrones, comenzó a reaccionar siguiendo la tradición de nuestra leyenda negra. La irrupción de nuevos partidos, sobre todo Podemos, provocó que el IBEX promocionara a C's, "necesitamos un Podemos de derechas" graznaban los buitres del Capital. Pero el príncipe Albert resultó sapo berrugoso. Consecuencia de ello, el plan maestro de los amos fracasó estrepitosamente, puesto que el gobierno "ideal" entre PSOE y C's nunca vio la luz. Y entonces al PSOE no le quedó otra que pactar con Podemos. A la fuerza ahorcan. 

Esto causó una verdadera debacle en el llamado "Estado profundo", el que realmente manda, ya que la chusma política solamente representa a la parte del circo, no a la de la decisión y el pan. 

Entonces apostaron por VOX. Partido residual durante muchos años, contubernio de falangistas, tradicionalistas, neo liberales, ultracatólicos, militares franquistas, maderos nazis y demás ralea hispana. Comenzaron a recibir donaciones a través de Fundaciones, asociaciones y chiringuitos varios. 

Tanto PSOE como PP son lo que son gracias a los Bancos, sin ellos no son nada. ¿Por qué no iba a ser igual con Vox? Aunque lo que realmente se busca es la vuelta al turnismo decimonónico en pleno S. XXI. VOX es solo un instrumento circunstancial de los amos, en cuanto logren imponer el bipartidismo por medio del miedo o de lo que haga falta, VOX sobrarán, puesto que  los resabiados amos saben que estos perros rabiosos, si se les da la oportunidad, morderán hasta la mano que les da de comer si se les alarga la correa. 

Los cajones de mierda del Estado profundo están repletos. Tanto PSOE como PP o VOX penden del hilo que manejan los amos a través de los Servicios Secretos, cuyo mando recae exclusivamente en las manos del Borbón de turno.

Por eso la autodenominada izquierda a la izquierda del PSOE debe hacerse valer por méritos propios y no como paliativo ante algo peor, y eso parece que no son capaces de lograrlo con sus sesudos análisis marxistas, ya que entre ellos no existen obreros con las manos encallecidas y el lomo doblado, de mono engrasado y pies cansados, sino que como buenos marxistas solo aceptan entre sus filas a gente ilustrada gracias a una cuna favorable. Por eso tratan al obrero manual con condescendencia y paternalismo, con pedantería insulsa que no pone pan en la mesa. Y así nos va.

A pesar de todo, iré a votar a Podemos si no se produce la unión o a Sumar si así ocurre, con la nariz tapada y arcadas compulsivas, pero lo haré. 

Como el animal con su pata atrapada en el cepo, tenemos que decidir entre desangrarnos lentamente o sacrificar esa pata y conservar la vida aunque sea cojeando. Esta es la tesitura.

También me gustaría dejar claro que respeto absolutamente a quienes no vayan a votar, faltaría más. Comprendo perfectamente sus motivos, aunque creo que en estos momentos no es lo mejor. Quizás me equivoque, muy probablemente sirva de poco mi voto, pero creo que esta es la mejor opción, por el momento... Salud y Libertad.





La represión estatal contra la A.I.T. (1870-1881)

 


Tras el período "revolucionario" llamado el sexenio democrático (1968-1974), una de las primeras y más urgentes medidas que tomó la autoridad incompetente fue la de disolver la AIT. El decreto firmado por Serrano y García Ruíz, abocó a todo el movimiento internacionalista y anarquista a la clandestinidad. De 1874 a 1881 los anarquistas no tuvieron otra que la de proseguir su camino a través de sociedades secretas. A partir de 1881 el movimiento anarquista pudo salir de la clandestinidad, cuando Sagasta llega al poder. 

Pero todos estos años de dura represión habían hecho mella en la paciencia de los más desfavorecidos y ya revindicaban algunos sectores la violencia como única salida, puesto que los gobernantes habían demostrado sistemáticamente que ese era el único lenguaje que manejaban.

Hasta mis manos ha llegado un manuscrito en formato digital de la Comisión Federal de la FRE-AIT, Circular nº38 del año 1874 en el que se expone esta nueva situación de ilegalidad impuesta por los republicanos*:

                                                                                Asociación Internacional de los trabajadores

                                                                         Federación regional española                                                                                                     Circular nº 38.- Reservada

                                                                                   La Comisión Federal á las Federaciones locales. 


Compañeros: El llamado poder ejecutivo de la república, que tiene por origen el brutal golpe de fuerza del 9 de Enero, en la Gaceta de ayer, publica un decreto firmado por los republicanos Serrano y García Ruíz, "disolviendo todas las reuniones y sociedades políticas, que como la Internacional atente contra la propiedad, contra la familia y demás bases sociales," como si la criminal burguesía no robase la única y legítima propiedad á los trabajadores, tuviera familia y no se destruyese, cuando le conviene a las bases sociales que pretende defender.

Desde la proclamación de la república hasta la fecha, nuestra Asociación ha sido perseguida en detalle: saqueando los Centros locales, prendiendo á los Centros locales, prendiendo á nuestros compañeros y asesinando a obreros indefensos. Ahora la compañía de aventureros políticos que con el apoyo de los asesinos asalariados disolvió las Cortes burguesas, cree dar un golpe mortal á nuestra Asociación, decretando que sean disueltas todas las Federaciones locales. Si Pí Margall, Castelar y Salmerón no lograron mas que convertir las organizaciones públicas, en secretas; tenemos la seguridad de que Serrano, Sagasta, García Ruíz y comparsa, no lograrán mas que sus antecesores, es decir: que la organización pública sea secreta; y que aumente el número de las nuevas Federaciones.

La asociación Internacional de los Trabajadores que tiene por objeto realizar la Justicia, debe realizarla dentro de la ley burguesa ó fuera de ella; y mucho mas, cuando la ley burguesa tiene por origen la Fuerza, y por objeto el sostenimiento de los privilegios de la criminal burguesía.

Considerando que los derechos naturales de Asociación y reunión, son anteriores y superiores á toda ley, y que nadie puede restringirlos, ni atentar á su libre ejercicio, os proponemos:


1º. Las federaciones locales continuarán como hasta hoy, apesar del decreto del llamado poder ejecutivo de la república; sin perjuicio de poner en lugar seguro los documentos y objetos de importancia.


2º. Si las federaciones locales reciben órden de disolverse, formularán una enérgica Protesta contra tamaño atentado, haciendo constar que la Asociación Internacional de Trabajadores, no se disolverá hasta que haya logrado el objeto que se propone: la completa y radical Emancipación del Trabajo.


3º. Las Federaciones locales que no puedan reunirse publicamente, convertirán la organización pública en secreta; y al efecto, cada una de las Secciones podrá dividirse en grupos, que no sean muy numerosos, con objeto de poderse reunir cuando lo crean conveniente, ó adoptando la forma que cada Federación en uso de su autonomía considere mas acertada, á fin de que nuestra organización funcione regularmente y en todo lo que sea posible.


4º. Considerando que las instituciones que se sostienen por la fuerza, solo por la fuerza, pueden ser derribadas, las Federaciones locales procurarán, por los medios que consideren mas oportunos, organizar todos los grupos revolucionarios que les sea posible, á fin de estar apercibidos y dispuestos para la acción revolucionaria socialista del proletariado; procurando que esta organización revolucionaria se lleve á cabo con todas las precauciones debidas.


5º. Las Federaciones locales cuyo Centros sean allanados por los señores del llamado poder ejecutivo de la república, si quieren continuar con local abierto, presentarán á la autoridad (alcalde o gobernador), un Reglamento que solo tenga por objeto establecer un Ateneo, Escuela ó Sociedad de Socorros mútuos, pudiendo por este medio burlar la vigilancia de los polizontes.


Compañeros: Si actualmente creemos que no es posible repeler la fuerza con la fuerza, tenemos la seguridad de que si somos activos en la propaganda y Organización de la Revolución Social, esta indudablemente vendrá á pasos agigantados.

La guerra social, la guerra de clases, la guerra entre pobres y ricos, tantas veces provocada por la burguesía, no debe arredrarnos en lo mas mínimo, porque tenemos la seguridad de que la Razón y la Justicia están con nosotros, y que el triunfo será de los hijos del Trabajo.

Por nuestra parte permaneceremos en el puesto que nos habeis designado, sin temor a las amenazas y sin miedo a lo atropellos de los agentes del llamado poder ejecutivo de la República; si cada uno y todos internacionalistas hacen lo mismo, salvaremos nuestra organización de las asechanzas de los ladrones del fruto de nuestro trabajo, y cooperaremos eficazmente al triunfo de la Anarquía y del Colectivismo. La indiferencia ó el temor en las presentes circunstancias es un crimen, y los internacionales no podemos ser criminales.

Esperamos que nos acusareis recibo de la presente circular. La Federaciones locales que no hayan remitido dirección reservada, se servirán remitirla á la mayor brevedad. Servíos manifestarnos si habeis recibido las circulares nº 36 y 37, el listado de cuentas y la Memoria de los delegados al sexto Congreso general.


Recibid, queridos compañeros, un fraternal abrazo de los que os desean Salud, Anarquía y Colectivismo. Madrid, 12 Enero 1874

                                                                            Por la Comisión federal firma: Francisco Tomás                                   

(*) Esta carta la he transcrito yo, he respetado el original, por lo que puede parecer que tenga faltas de ortografía, pero así es como exactamente se escribió en su momento. (Fuente: IISH Amsterdam. Digitalizado por: Francisco Fernández Gómez)



Antecedentes de la ilegalización de la Internacional (1868-1974)


Las constituciones políticas, aunque respondiendo a tan pobres fines, distaron mucho de alcanzar la perpetuidad que soñaron sus autores; por eso vemos que en poco más de medio siglo de parlamentarismo se han elaborado en España las siguientes Constituciones: la de 1812, restaurada en 1820 y 1836; la de 1837, la de 1845, la de 1855, la de 1869, la de 1873 y la de 1876 hoy vigente. No hemos alcanzado en esto a los franceses que desde 1789 al presente han promulgado 16 Constituciones.

                                                                                  Anselmo Lorenzo. Medio siglo de parlamentarismo (1866)


El 2 de julio de 1855 se declaró la primera Huelga General en Cataluña, exigiendo, entre otras cosas, el derecho de Asociación. En esas fechas se firmaron los primeros contratos (convenios) colectivos. En el año 1857 una revuelta campesina en Sevilla reivindicó el reparto de tierras. En 1861 la revuelta se generalizó por gran parte de Andalucía: Málaga, Granada, Córdoba, o la más conocida, la de Loja. 

La maldita curia, aunque nada bueno se esperaba de ella, seguía mostrando su espíritu inquisidor, de hermandad sólo entre criminales como ellos. El Papa Pío IX (1792-1878) en su encíclica Quanta cura (dic.1864) a través de su Apéndice Syllabus Errorúm condenó todas las ideologías progresistas: a la Internacional (AIT) y la masonería. Su sucesor León XIII (1878-1903) también las condenó en varias de sus encíclicas: Humanum genus (1884), Inimica vis (1892), Custodi di quella FEDE (1892). 

Los trabajadores ya no confiaban en reyes inviolables, cebados obispos, militares de república bananera o burgueses bien hablados. En 1820, colaboraron con los industriales de Barcelona; en el triunfo de Riego y del liberalismo constitucionalista; así como en el alzamiento progresista de 1854. La Revolución de Septiembre de 1868 “La Gloriosa”, con el derrocamiento de los Borbones y la posterior proclamación de la Primera República en 1873, trajo consigo esperanzas rapidamente aplastadas. Los trabajadores ya no podían volver a confíar en la bondad de sus reiterados verdugos. La justicia social solamente podría alcanzarse por medio de la lucha, la unión y la solidaridad de los trabajadores. Los trabajadores sólo podrán conquistar su libertad con sus propias manos.

La situación por la que pasaba España en 1974 ya se venía fraguando desde 1868, ello se hizo patente en 1871, con motivo del debate sobre la Internacional en las Cortes. La burguesía temblaba ante una posible fuerte organización de los trabajadores; solidaria y combativa, consolidada y reconocida legalmente. Estos indicios de prematura reacción podemos encontrarlos reflejados en lo que dijeron Nocedal, Candau, Cánovas del Castillo y muchos republicanos en su momento. Así se expresaba Nocedal:


¿Conque es verdad, señores diputados? ¿Conque hay errores culpables que merecen execración y castigo? ¿Conque hay verdades inmutables y eternas contra las cuales no es lícito ir? ¿Conque va saliendo broma aquello de que la libertad era el mejor correctivo contra la libertad misma, y aquello de que la discusión era fuente de luz, y de que a la luz de la libertad se disipan las nieblas del error? ¿Conque teníamos nosotros razón en decir que la libertad engendraba todo linaje de crímenes? ¿Conque ahora lo veis en La Internacional, y ahora tenéis que dar la razón a los hombres de nuestra escuela? ¡Ah, señores! Hace mucho tiempo que uno de nuestros escritores narraba dia por día y momento por momento todo lo que ha sucedido en la hecatombe espantosa de Paris (refiriéndose a la Comuna).


¡Qué triste es, señores, acertar en ciertos hechos! ¡Cuánto mejor no hubiera sido que hubiéramos merecido los dictados con que nos calificabais, de ilusos y de visionarios!


Esta zañuda represión provocó el efecto contrario al esperado por las autoridades, ya que la obligada clandestinidad favoreció -en lugar de impedir- la potencia reivindicadora de los anarquistas. De esta manera, a partir de 1874 los internacionalistas se constituyeron en sociedades secretas. Los contactos y el sistema organizativo se llevaron a cabo de la manera más discreta posible. Los congresos fueron sustituidos por conferencias que disimulaban el verdadero sentido de la reunión. La represión estatal en constante aumento llevó a muchos militantes hasta el camino de la vindicación, "la reciprocidad en la violencia". Cuando las asociaciones anarquistas pudieron salir a la luz pública en 1881 con Sagasta, pudo comprobarse claramente que habían nutrido sus filas de una manera hasta entonces desconocida gracias a la sinrazón de los saqueadores de España.

La confrontación entre capital y trabajo venía agudizándose desde el 68; no en vano, en la etapa posterior a La Gloriosa aparecieron las primeras filiales de la Internacional en el país, o "del proletariado militante", como decían por entonces los anarquistas. Desde el primer momento que la oligarquía supo de la llegada de la Internacional a España, comenzaron a afilar sus cuchillos.. En fecha tan temprana como 1871, con motivo del debate sobre la Internacional en las Cortes, ya daba muestras de inquietud la burguesía ante un frente obrero consolidado, bien organizado y con las ideas claras, así como reconocido legalmente. Resulta muy útil leer las declaraciones que por entonces hicieron en ese debate Nocedal, Candau, Cánovas del Castillo, etc... La prensa burguesa del momento también ilustra muy bien la situación, como "La defensa de la sociedad" de Bravo Murillo, por ejemplo. Y también las "Cartas a un obrero" de Concepción Arenal. O "Cartas a un arrepentido de la Internacional" de I.M. Ferrán, así como los variados testimonios que ha publicado al respecto Antoni Jutglar.

Nada más organizarse los trabajadores la reacción no se hizo esperar, la AIT podría tomarse como un hito en la radicalización antiobrerista de la burguesía y élites extractivas, podría acabar con el eterno privilegio de los grandes saqueadores de España. Arrogándose el papel de custodios de la paz social en base a una argumentación teológico-moral que sólo era pura hipocresía e interés bastardo, los burgueses se dispusieron a callar cualquier voz disidente. Fue a partir de la rebelión cantonalista cuando las autoridades dejaron claro que sólo conocían la imposición violenta, puesto que nunca conocieron la razón. Y a partir de entonces, la represión no quedó limitada a los obreros más activos, se llevó a cabo siguiendo una política de tabla rasa. Acusaron de antisociales a los republicanos de todo pelaje e incluso a otros grupos bastante menos combativos y de mínima militancia. No se toleraba ni un amago de tos.

Ya durante la República comenzaron las deportaciones a Filipinas, presidios de África, etc... Se encarcelaron, sancionaron o despidieron miles de trabajadores, y en todos los casos las garantías de los procesos judiciales y el comportamiento policial brillaban por su ausencia absoluta. Todo se hacía de forma arbitraria, ni siquiera se tomaron la molestia de dar a la represión una pátina de legalidad, puesto que la Ley de Enjuiciamiento Criminal no será promulgada hasta 1882, coincidiendo con la vil farsa de "La Mano Negra", el primer montaje criminal masivo de las autoridades contra el anarquismo en nuestra tierra. No debe dejar de señalarse que precisamente los mandarines del 68 y de la república fueron quienes perpetraron estos crímenes desde 1872, culminando su sadismo en 1882. Sus nombres deben ser recordados para ocupar un puesto destacado entre las mayores sabandijas nacidas en el país: Prim, Castelar, Serrano, Cánovas, Sagasta, Romero Robledo, Topete y García Ruíz entre otros muchos más de menor significación. 

Pi y Margall fue un buen hombre con justas ideas, pero también un iluso que pretendió cambiar la naturaleza carroñera de la burguesía española. Los cantonalistas fueron más inteligentes que él, a pesar de ser iletrados en su mayoría, vieron con claridad que tratar con tahúres sólo conduce a una parte, a la derrota más humillante, puesto que en la apuesta política siempre gana el peor.

Castelar, Serrano, Cánovas, Sagasta, Romero Robledo, Topete, García Ruíz... Los nombres de toda esta gentuza criminal ensucian nuestras calles, son un constante insulto a todas las personas de bien que en nuestra tierra aun tienen que soportar a los descendientes de los saqueadores de siempre. Y encima pretenden obligarnos a ser españoles de bandera y misa de domingo con leyes y decretos, pero todo el que tiene algo de cultura y capacidad de empatía en nuestra tierra, es sabedor de que nuestra Historia es la de la infamia, y en muy pocos casos gloriosa, excepto cuando el pueblo expulsó a los gabachos capitaneados por Napoleón, mientras el Borbón miraba a otro lado o incluso mandaba encarcelar a quienes se resistían a la invasión napoleónica. Nuestra Historia de gloria fue la de los cantonalistas que escupieron al poder central con las manos casi desnudas. La misma Gloria que mostraron los anarquistas en la Revolución del 19 de Julio. No la de los mandarines que aparecen en los libros de historia oficialista y desinformativa, ellos son los responsables de todas las desgracias sufridas en este país.





Ángel Herrerín López. Memoria y olvido de una ministra anarquista (PDF)

 


Federica Montseny nació el 12 de febrero de 1905 en Madrid, fue hija de Juan Montseny y de Teresa Mañé, más conocidos como Federico Urales y Soledad Gustavo, matrimonio que fue procesado en numerosas ocasiones por sus ideas racionalistas y libertarias. 


Promoverían campañas contra el gobierno para la revisión de los procesos de Montjuich. Por estas actuaciones, Juan Montseny será encerrado en prisión durante un año y enviado, después al destierro, a Inglaterra. Regresó a España con el nombre de Federico Urales, instalándose en Madrid, —momento en el que nacerá Federica—, ciudad que abandonaría en 1911 para ir a Barcelona, entre otras cosas, por una sentencia de un tribunal que le condenaba a un destierro de 20 años por unas acusaciones que hizo en la prensa sobre la «Compañía Madrileña de Urbanización», promotora de la Ciudad Lineal.


Teresa Mañé (Soledad Gustavo).

Será detenido tras el atentado de Morral contra los reyes. Defenderá a Francisco Ferrer, fundador de la Escuela Moderna, acusado de ser el «cerebro» de la «Semana Trágica».


Joan Montseny (Federico Urales).

Además de estas actividades políticas, la familia Montseny tendrá una vertiente intelectual que será muy importante en la vida de Federica; serán los fundadores de «La Revista Blanca». Su madre era maestra:

"...Mi madre empezó siendo maestra. Entró en el librepensamiento y fue la primera maestra laica, o una de las primeras, que hubo en España, en una campaña de laicización anterior a la de Ferrer i Guardia. Fue una de las primeras maestras en una de las escuelas fundadas por Gabarro, un librepensador que fundó muchas escuelas, sobre todo en Cataluña...».


Por todo ello, la educación que recibiría Federica Montseny fue diferente a la generalidad:

«...Hasta los catorce o quince años puede decirse que fue mi madre quien me educó. Después aprendí idiomas en la Academia Cots y en la Escuela Berlitz y me inscribí en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, aunque como oyente, es decir, sin pasar exámenes».


En los años 1916-1917, con doce años, acompañaba a su padre a mítines, manifestaciones y cafés donde se reunían los intelectuales de izquierda y periodistas; así, sería su padre el que la introdujera en círculos anarquistas y con el que haría la reaparición de «La Revista Blanca»


En el ambiente de 1919, Federica fue formando su conciencia revolucionaria:

«... tomando apasionadamente posición a favor de las víctimas y en oposición a las fuerzas reaccionarias y capitalistas (...) y de las bandas de pistoleros que diezmaban nuestra militancia».


En el 1923 se afilió a CNT en el Sindicato de Oficios Varios de Sardañola en Ripollet y en el 1936 ingresa en la FAI:

«...A mi me llamaban "Miss FAI", y yo ingresé en ella el día 21 de julio de 1936, cuando me dijeron: "Deberías ir al Comité Peninsular" y yo contesté: "Desgraciados, ¿cómo queréis que vaya al Comité Peninsular si no pertenezco ni a la FAI". Y entonces entré en ella y fui al Comité Peninsular».


Federica Montseny. Primera mujer ministra electa de Europa.

La llegada de la II República tuvo para Federica Montseny una significación especial:

«...la libertad de miles de presos, la vuelta de exiliados y la posibilidad de abrir un período revolucionario que sobrepasase la simple instalación de un democracia burguesa».


Más tarde, con la llegada de la Guerra Civil, vendría uno de los momentos más importante en la vida de F. Montseny, ya que será la primera mujer que formaba parte de un Gobierno en España: de noviembre de 1936 hasta mayo de 1937 como ministra de Sanidad y Asistencia Social en el Gobierno del socialista Largo Caballero.


Terminada la guerra pasó la frontera con su familia y se exilió en Francia. Allí morirían sus padres:

«...mi madre cruzó la frontera en una camilla y murió el día cinco de febrero de 1939, en el hospital de Perpiñán. Y mi padre el día 12 de marzo de 1942, en el pueblecito de la Borgoña en el que nos habían residenciado».


Tras su entrada en Francia tendrá lugar la ocupación alemana. Federica estaba en zona ocupada, primero en el campo y más tarde en París. De este período dice:


«El período que se escalona entre 1942 y los últimos meses de 1944 fueron los más angustiosos, los más difíciles para nosotros (...) quedamos reducidos a vivir de nuestros propios medios (...) sin la solidaridad y el apoyo mutuo establecido entre todos los habitantes del pueblo y masías que lo constituían, hubiéramos muerto de hambre».


Intervención de Federica en Barcelona en 1977.

Es apresada por las autoridades francesas y entra en la cárcel. El régimen franquista pediría su extradición, que fue denegada a causa de su embarazo.


En 1945 se instaló definitivamente en Toulouse. Con la Transición española volvió a España en 1977 y aunque continuó teniendo su domicilio en Francia, haría frecuentes visitas a nuestro país.


Falleció el 14 de Enero de 1994 en el hospital de la Gardelle, en Toulouse, y fue enterrada en el cementerio de Saint Cyprien, de la misma localidad francesa.


La figura de Federica Montseny ha sufrido, como tantos otros personajes públicos, la Memoria y el olvido sobre su actuación en la historia. Dos han sido los momentos más importantes en su vida pública; por orden cronológico: la ocupación del Ministerio de Sanidad ,en tiempos de la Guerra Civil, y su papel de dirigente anarquista en el exilio.


Siempre te recordaremos.

Descargar texto completo en PDF


Vox: otra rémora más para la ubre estatal y amenaza de involución.

 


El 65% de la saca de Vox se llenó a base de subvenciones públicas. Vox obtuvo en 2021 unos ingresos que superaron los 14,8 millones de € (casi 2500 mill de pts). El 65% de los ingresos de Vox en 2021 procedió de subvenciones públicas; de los cuales, un 65%, 9,7 millones, procedieron de subvenciones públicas a cargo de los 52 representantes con los que cuenta en el Congreso de los Diputados. El resto fueron de aportaciones de sus representantes en otros parlamentos autonómicos y de ayudas públicas en materia de seguridad, así como de donaciones, cuotas de afiliados y venta de parafernalia fascista. Ya vemos como la inherente hipocresía ultracatólica va mucho más allá de la entrepierna.



Falange Española copió los colores rojo y negro anarquistas y ahora crean un remedo de sindicato con el nombre de Solidaridad, parodiando agriamente al vocero de la CNT Solidaridad Obrera. Esto es ya lo último que nos quedaba por ver, un sindicato patrocinado y dirigido por señoritos cortijeros y de rancia calaña.



En la presentación de esta cosa Abascal rebuznó:

“Solidaridad está al servicio de los españoles y no de partidos políticos o de causas ideológicas”, “El sindicato está constituido sin ánimo de lucro, como principio regulador que guía sus actuaciones”.


Hay que tener cuajo, Vox pare un engendro al que llaman sindicato y tiene la poca vergüenza de decir que esta cosa no rinde cuentas a ningún partido. Además esta afirmación podría servir para cerrarles el chiringuito, puesto que la imprescindible condición para poder crear un sindicato es que este sea para defender los derechos de los trabajadores y dejan claro que solamente los españoles son su objetivo, a los trabajadores extranjeros que les den morcilla caducada. Aunque el avispado lector ya sabrá que estos solamente defienden a Cristo Rey y sus cojones de machote español.


El coeficiente intelectual de Abascal vuelve a ponerse en clara duda cuando afirma que esta piara se forma sin ánimo de lucro, de antología poética oigan. Raro sería que nos dijera que esto no es más que otro chiringuito del que recibir subvenciones para perpetrar sus obtusas ocurrencias.


Esta cosa la dirige el presidente de Vox en Almería y parlamentario andaluz, Rodrigo Alonso, el cual graznó estas bonitas palabras dirigidas a Adelante Andalucía en el Parlamento andaluz:

“Olvídense de los ricos, los ricos son ricos por naturaleza”.


Ya ven lo bien que defenderá los derechos de l@s trabajador@s español@s este engendro meapilas de Satanás. 


Tras la entrada triunfal en Castilla y León se preparan para asaltar el gobierno de Andalucía. Nos presentan a una de sus estrellas, una psicópata no medicada y llamada Macarena Olona (La Macarrona), como candidata para gobernar Andalucía. La venden como una inteligente abogada del Estado, aunque viendo la chusma que forma parte de su gremio, como Cospedal y Arturo Bal (ambos también abogados del Estado), podemos comprobar como esa supuesta inteligencia carente de la más mínima ética es un arma muy dañina. No dudo que Olona sea inteligente, el problema es que cuando unimos inteligencia, política y carencia de los más básicos principios éticos, nos encontramos con un grave peligro de involución y represión de nuestras libertades y derechos.



Esta sibilina encantadora de serpientes cala en la población anémica de cultura. Con su buena planta, sus retorcidos argumentos y esa vocecita de monja pellizcona convence a un pueblo que desea dar sus ojos porque no quieren ver, mucho menos entender. Con toda la poca vergüenza de la que gusta hacer gala se empadrona en casa de un camarada fascista para decir que vive en Andalucía. Las leyes se hacen para los plebeyos y no para quien manda como Dios manda.


Este ser lleno de odio traslada ese odio a sus votantes, inocula bilis en sus cerebros atrofiados, sin aportar nada bueno a nuestra sociedad. Su mente revanchista, su idea de España, es la de quienes ganaron la guerra civil y pretenden mantener a todo un país bajo su bota. Si alguna vez llegan a gobernar España a través de las elecciones no volverán a permitir que se les refrende en otras elecciones. Cuando aprietas el gatillo no hay vuelta atrás.


Ángel Cappelletti. El pensamiento de Kropotkin: ciencia, ética y anarquía (PDF)

 


Aun cuando muy pocos pensadores socialistas hayan influido tanto como Kropotkin en el movimiento obrero español y latinoamericano de fines del pasado siglo y comienzos del presente, puede decirse que no existe hoy en español ningún libro que exponga el conjunto de sus ideas filosóficas y socio-económicas. Kropotkin, estudiado por Unamuno y Baroja, traducido por Azorín, leído con fervor por Florencio Sánchez y por el joven lugones, es en nuestros días estrepitosamente ignorado por los universitarios e intelectuales de habla castellana.


Inclusive los revolucionarios, que se apresuran a enrolar sus fusiles bajo la bandera de alguna potencia «socialista» sólo han oído hablar de él, a través de los inefables manuales, como de un utopista patriarca y remoto.


En tales hechos puede hallarse la razón de ser este libro, que pretende ubicar la personalidad del gran libertario ruso en su medio histórico, resumir y exponer los aspectos más significativos de su pensamiento y, finalmente, analizando y criticando en su propio contexto.


Descargar PDF




Abel Paz. Viaje al pasado (1936-39) PDF

 


«Aun cuando ustedes ganaran, iban a heredar montones de ruinas —me aventuré a interrumpir su silencio. Durruti pareció salir de una profunda reflexión y me contestó suavemente, pero con firmeza: —Siempre hemos vivido en la miseria, y nos acomodaremos a ella por algún tiempo. Pero no olvide que los obreros son los únicos productores de riqueza. Somos nosotros, los obreros, los que hacemos marchar las máquinas en las industrias, los que extraemos el carbón y los minerales de las minas, los que construimos ciudades... ¿Por qué no vamos, pues, a construir y aún en mejores condiciones para reemplazar lo destruido? Las ruinas no nos dan miedo. Sabemos que no vamos a heredar más que ruinas, porque la burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia. Pero, le repito, a nosotros no nos dan miedo las ruinas porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones —dijo, murmurando ásperamente. Y luego agregó: — Ese mundo está creciendo en este instante».


Van Passen, «Toronto Star», «Dos millones de anarquistas luchan por la revolución», 18-8-1936.


Descargar PDF

Almudena Grandes RIP

 

 

En recuerdo de la sagaz pluma de Almudena os dejo algunos artículos breves, aunque incisivos, y cuya brevedad los hace aun más geniales. Fueron recopilados en un libro llamado La herida perpetua.

Perdemos una de nuestras más grandes escritoras y pensadoras, pero con el legado que dejó podemos seguir aprendiendo mucho. RIP

 

Alberto Ruiz-Gallardón, cuando parecía el relevo de Rajoy (Rencor)

 

Se levanta el telón, caen las máscaras. Por más que Rajoy permanezca ausente, y más allá de su insistencia en prorrogar los Presupuestos hasta después de las elecciones andaluzas, Soraya y Gallardón ya han asomado la oreja. En el caso del segundo, que se marchó del Ayuntamiento de Madrid haciendo un simpa, esto es, largándose sin pagar los 7000 millones que, con la normativa de Montoro en la mano, le habrían acarreado responsabilidades penales, el alarde exhibicionista es más llamativo. Parapetado tras el rigor carpetovetónico de Aguirre, Gallardón llevaba años haciendo de poli bueno, un papel que sus últimas propuestas han hecho pedazos.

A simple vista es lo de siempre, un ejemplo más de la técnica de la tortilla española creada en mala hora, hace más de un siglo, por Cánovas del Castillo, con quien Trillo comparó a Fraga, y con razón, hace muy poco. Cuando llego al poder, ceso a los tuyos, pongo a los míos, deshago todo lo que has hecho, y trágala, trágala… Luego, cuando vuelvas tú, pues haces lo mismo, trago yo, y tan amigos. Al fin y al cabo, la Transición no hizo otra cosa que rematar la Restauración borbónica que representó el franquismo.

Sin embargo, Gallardón aporta un rasgo novedoso. Hasta ahora, el PP se comportaba como si España fuera la finca de Cayetano, una propiedad privada, suya por la gracia de Dios. Por eso, su actitud estaba impregnada a partes iguales de desprecio y paternalismo hacia la izquierda, esa insolente advenediza que, por otra parte, gobierna con el complejo de inferioridad que menos le conviene. Pero ahora, las cosas han cambiado. El ministro de Justicia ha resucitado un sentimiento, el rencor, que fulmina las reglas del bipartidismo convencional para retrotraernos a tiempos feroces. Por ahí ha empezado, siempre, lo peor que nos ha pasado a los españoles. Y no estoy pensando en Cánovas.

 

                  ******************

 

Indolencia con el fascismo en el horizonte

 

Los viejos luchadores llevan mucho tiempo advirtiéndolo: los derechos que no se defienden, se pierden. Los sindicalistas veteranos, los militantes históricos, hombres y mujeres que saben de lo que hablan, porque vivieron bajo una bota que pisoteó los derechos civiles, los derechos laborales, los derechos políticos que hoy disfrutamos solo porque ellos tuvieron el empeño y el coraje de conquistarlos uno por uno, llevan mucho tiempo recordando que nadie regala nada. Nunca. Pero… ¿Quién les va a hacer caso, si no han querido enterarse todavía de que la Historia se ha acabado, de que las ideologías han muerto, de que en la era del desarrollo tecnológico todos vamos a trabajar desde casa, en pijama y a ratos perdidos?

Primero fue el referéndum de Suiza, manos oscuras y amarillas tratando de robar pasaportes rojos con una cruz blanca en los carteles del partido promotor de la consulta, una imagen nauseabunda y estilizadísima, en la más pura estética fascista de 1930. Luego, tras la toma de posesión del alcalde de Roma, brazos estirados, palmas alzadas sin complejos, llegaron la solución final de Berlusconi para la cuestión gitana y la directriz europea sobre inmigración. Nadie regala nada. Nunca. A nadie. Por eso, la indolente pasividad de los europeos satisfechos de sí mismos ha incentivado la imaginación de los explotadores, y ahora tenemos por delante la semana laboral de sesenta horas. A lo peor, de sesenta y cinco.

Recuerdo I Compagni, la amarga y emocionante película de Monicelli, donde, a finales del siglo XIX, los obreros de una fábrica de Turín emprendían una huelga larga y extenuante para exigir la jornada de trece horas. Puede que, dentro de poco, sus bisnietos estén trabajando doce por no haber encontrado nunca motivos para protestar por nada. Y menos mal que la Historia se ha acabado. De lo contrario, no sé qué sería de nosotros.

 

                  ******************

 

La derecha se organiza como ya no sabe organizarse la izquierda

 

Esto se veía venir. No me refiero al derrumbe de la construcción, que llevaba años divisándose desde kilómetros de distancia. Tampoco a la escasez de alimentos patrocinada por la soberbia occidental, el alegre abandono de la agricultura inspirado por la insensata hipótesis de que los chinos y los indios pudieran seguir produciendo a destajo sin consumir apenas por los siglos de los siglos. Ni siquiera hablo de la oleada de xenofobia institucional que se ha desatado al menor indicio de crisis, en este país de nuevos ricos donde no sé cómo no se nos cae la cara de vergüenza. No, hablo del triunfante retorno de la ideología. La derecha se reorganiza para hacer frente a la batalla de las ideas. Los mismos que anteayer decían que la ideología era un lastre caduco del siglo XIX, se enzarzan ahora en disquisiciones sutilísimas sobre la auténtica naturaleza del liberalismo.

Hay quien se ríe de ellos. A mí, la verdad es que me dan envidia. Me da envidia el volumen de afiliaciones del Partido Popular, me da envidia la disciplina de sus militantes, me da envidia la facilidad con la que montan tenderetes de recogida de firmas para cualquiera de las campañas que patrocinan, por muy odiosas que me resulten, me da envidia que tengan, siempre, interventores y apoderados de sobra en todas las mesas electorales. Mientras los partidos de la izquierda se abandonan a sus respectivas perversiones, entre la autocomplacencia sin condiciones y la búsqueda del Santo Grial de la pureza, la derecha ha aprendido la lección.

Ahora son ellos los que hacen partido, los que salen a tomar la calle, los que, aunque sea de carambola, han empezado a reivindicar la importancia de la ideología. Y ya sé que Aguirre no sabe lo que dice pero, antes o después, alguno sabrá. Y la izquierda no le verá venir, porque seguirá mirándose tranquilamente el ombligo.

 

                  ******************

 

España no puede seguir siendo la pegatina de los fachas

 

La memoria tiene que ver con el presente

 

El pacto constitucional de 1978 no fue un milagro, sino un salto mortal sin red. La cuadratura del círculo, integrar a la derecha franquista con la izquierda retornada del exilio en un nuevo Estado, sin condenar la dictadura ni reivindicar la legalidad republicana de 1931, fue una temeridad, no una proeza. Sobre una política pública de memoria encubierta plagada de mentiras y manipulaciones, que nunca dejarán de serlo por muy buenas que fueran las intenciones que presuntamente las inspiraron, se levantó el edificio que ahora se desmorona. Durante cuarenta años, hemos acumulado distorsiones inconcebibles en cualquier otra sociedad democrática madura.

Así, España se ha convertido en una pegatina de los fachas, una casa ajena para millones de españoles que nunca tendrán otra. La derecha actúa como si hubiera heredado este país de sus abuelos, que para eso ganaron la guerra, y la izquierda le da tácitamente la razón, aceptando sin rechistar la condición de realquilada con derecho a cocina. Los progresistas españoles rechazan su propia patria, pero asumen el patriotismo de los nacionalistas, conservadores y clericales, como propio, en una pirueta tan incomprensible desde el punto de vista ideológico como desde el sentimental. La reacción y el progreso se convierten en vapor, conceptos tan difusos que quienes invocan el Estado de derecho no acatan sus reglas, y quienes reclaman democracia olvidan que, en un Estado democrático, la ley garantiza los derechos de los más débiles.

La memoria no tiene que ver con el pasado, sino con el presente y, sobre todo, con el futuro. No es una frase hecha, sino la clave de lo que estamos viviendo ahora mismo. ¿Lo han entendido ya?

 

                  ******************

 

España, por lo visto, es cuestión de banderas. Saque una bandera a su balcón y olvídese de todo lo demás

 

Estamos rodeados. Desde la Feria del Libro de Guadalajara, interesarme por lo que pasa en España cada día me da más miedo, más vergüenza, más pereza. Cruzo los dedos antes de mirar las noticias en el móvil, y sin embargo, desde la lejanía, aprecio la intensificación del rasgo más perverso del proceso.

Mientras los tibios se desgastan y los bienintencionados cosechan ataques de todos los sectores, los culpables siguen ganando. El PP jamás habría podido soñar una coyuntura tan favorable como la que le han regalado los mítines televisados de Puigdemont, la prisión de Junqueras, las asambleas de la CUP. Cuando empezamos a oír hablar de la Gürtel, los ciudadanos tampoco habríamos podido creer que la implicación de un partido político en un escándalo de semejantes dimensiones pudiera pasar desapercibida, pero eso es lo que está ocurriendo. La tesorera del PP. procesada por el caso de los ordenadores de Bárcenas y en libertad provisional, no será expulsada porque no es un cargo público, alegan los portavoces de su partido, tras considerar que los triunfos electorales posteriores a los hechos extinguen cualquier responsabilidad política. Así de fácil.

Ahora, España es lo que importa, y España, por lo visto, es cuestión de banderas. El bienestar, los derechos y el futuro de los españoles es otra cosa, mucho menos importante, por lo visto, aunque no más que los intereses de los catalanes para esos líderes tan flexibles que van y vienen entre la verdad y la apariencia, la DUI simbólica y la mayoría social, la ilegitimidad de unas elecciones y el programa con el que van a intentar ganarlas. Así que, se mire por donde se mire, estamos rodeados. Los cercos se alimentan entre sí, y a los sitiados cada día nos falta más el aire.

 

Grandes, Almudena - La herida perpetua

 


Historia de este libro

 

Todo comenzó una tarde de diciembre del año 2007.

No me acuerdo de la fecha exacta ni de lo que estaba haciendo en ese momento, pero sé que no era escribir. En octubre de 2006 había terminado El corazón helado y me había quedado exhausta. Siempre había querido escribir una novela de mil páginas pero, después de lograrlo, me sumergí en un profundo y duradero periodo de desorientación. Catorce meses más tarde, aún no había averiguado adónde quería ir, ni qué quería hacer. No tenía ni idea de qué podría escribir después de haber escrito tanto.

En ese estado de ánimo respondí a una llamada de Javier Moreno, entonces director de El País, en cuyo suplemento, El País Semanal, colaboraba con dos artículos artículos al mes desde 1999. Supuse que el motivo de la llamada tenía que ver con esos artículos o con la petición de un texto para algún número especial. Lo último que me imaginaba era que Javier me había llamado para ofrecerme la columna de contraportada de los lunes, un espacio sagrado para mí.

En una columna titulada «Manolo» —con la que, el 8 de mayo de 2016, celebré el 40 aniversario de El País— explico por qué: «Todos los lunes compraba el periódico con inquietud, y solo los lunes leía la contraportada antes que los titulares. ¿Qué habrá escrito Manolo hoy? Necesitaba saber lo que opinaba para poder opinar. Cuando estaba de acuerdo con él me sentía feliz pero, a la larga, resultaba mucho mejor lo contrario. Le respetaba tanto que disentir de su opinión me obligaba a repensar la mía, a reflexionar con una disciplina implacable, porque él me enseñó que en el columnismo, en la literatura y en la vida, las preguntas son mucho más importantes que las respuestas».

Cuando Javier Moreno me la ofreció, la columna de contraportada de los lunes para mí era todavía eso, la opinión de Manolo Vázquez Montalbán, un santuario personal, todo un lugar de memoria que he venerado, venero y veneraré durante los días de mi vida. Él no podía saberlo y por eso no entendió mis reservas, la cautela con la que le dije que tenía que pensarlo antes de decirle algo. Pero ¿qué vas a pensar, mujer?, me respondió, dime que sí, solo puedes decirme que sí… La verdad es que me daba mucho miedo escribir en el lugar de Manolo. Me daban miedo el lunes, la contraportada, contraportada, el formato, el título. Me daba miedo, ante todo, defraudar a mi maestro allá en los cielos, pero Javier estaba tan convencido de que ese iba a ser mi sitio, que no me quedó más remedio que creer en él y decirle que sí.

El 7 de enero de 2008 publiqué mi primera columna. Se titulaba «Hola» y es esta:

La única corona de la que me considero súbdita ferviente es la que llevan sobre la cabeza Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Como ellos lo saben, y saben que, aunque republicana, soy buena chica, este año me han echado una columna. Concretamente, la que estoy estrenando ahora mismo. Yo soy muy ansiosa para los regalos y tengo que estrenarlos enseguida, no vaya a ser que se evaporen antes de consolidarse. Ya sé que esta declaración no resulta elegante, pero qué le voy a hacer si esa es mi tradición, la de la izquierda española, encadenada a gozos efímeros y pesares perpetuos, un tobogán emocional que impulsa a los Gobiernos progresistas a la pusilanimidad maquillada de prudencia que resulta fatal a medio plazo. Porque las gentes de orden conocen bien esa debilidad, y la manejan como nadie para provocar desórdenes.

Es como un bucle sin fin, que no se acaba nunca. Decidida partidaria de las alegrías de este mundo, vuelvo a sentir en la nuca un aliento rancio, que se ha hecho familiar entre nosotros a golpe de Estado o, en su defecto, de urna. Me refiero al estrepitoso jadeo de una jerarquía católica ávida de poder temporal y poco dispuesta a sufrir en este valle de lágrimas. Me sorprende que algunos se sorprendan porque, hablando de tradiciones, la simonía es tan antigua como la mortificación que los obispos españoles ya no practican para ganarse el cielo. Parece que, a base de mortificarnos, pretenden que nos lo ganemos los demás. Yo, que no aspiro a tanto, me conformaría con que el año electoral que ahora empieza nos trajera unas gotas de felicidad laica, plebeya, terrenal, tan vulgar como todos los regalos que no sabe fabricar ningún rey, ni siquiera si es mago. Con ese deseo inauguro mi primera columna acostada, como aquellas donde firmaban los poetas románticos al visitar las ruinas de los templos clásicos.

Recuerdo que tardé una mañana entera en escribirla. Recuerdo también cómo pesé y medí cada palabra, con qué cuidado repartí las comas, cuántas veces cambié los adjetivos. Mi primera columna en el espacio de Manolo no podía ser una opinión trivial, así que saqué de una vez toda la artillería. Ahora la leo y comprendo que, aun sin pretenderlo, lo que redacté fue una declaración de principios casi completa. En esa columna estaba yo, mujer, republicana, española, de izquierdas, anticlerical, plebeya, peleona y partidaria de la felicidad. Hoy solo echo de menos mi ciudad, Madrid, y al Atleti. En mi descargo aclararé que, en enero de 2008, aún no había llegado el Cholo y los colchoneros no andábamos muy allá de autoestima. Los madrileños que nunca hemos votado al PP no estábamos mucho mejor, tras las respectivas, repetidas victorias electorales obtenidas en mayo de aquel año por el alcalde Ruiz-Gallardón y la presidenta Aguirre, que pronto se convertirían en dos de mis personajes favoritos, como descubrirá enseguida el lector.

Desde aquella, he escrito muchas, muchísimas columnas durante más de diez años, pero la mayoría han girado alrededor de las palabras que escribí en esta. Parece asombroso, pero aún me resulta más sorprendente no haber sido capaz de darme cuenta por mí misma.

Diez años más tarde, la historia de este libro cambió de rumbo.

Madrid, primavera de 2017, parque del Retiro, Feria del Libro, calor, alegría y mucha gente. Yo estaba en una caseta firmando un poco de todo, porque todavía faltaban unos meses para que apareciera Los pacientes del doctor García, cuando se me acercó un hombre joven con toda la pinta de ser un lector normal. Pero las apariencias engañan.

Juan Díaz Delgado me contó que era filósofo y estaba escribiendo una tesis doctoral, un análisis de mi obra desde la perspectiva de la filosofía antropológica. Me impresionó mucho, quedamos para hablar después del verano y con una entrevista no tuvimos bastante. Mi relación con Juan, que pronto demostró tener el gran mérito de regalarme plantas que nunca se mueren, fue haciéndose más profunda al mismo ritmo que avanzaba su tesis, y me ayudó a fijarme en aspectos de mi propio trabajo que no había advertido por mí misma. Este libro es el fruto de su observación más certera.

Cuando me preguntó por qué nunca había publicado una recopilación de columnas, habiendo escrito tantas, le respondí que no me parecía interesante colocar un montón de artículos al tuntún en las páginas de un libro. Entonces me explicó que no se trataba de eso. Él había leído con atención mis columnas de El País para redactar un capítulo de su tesis y había advertido un eje fundamental en ellas. Gracias a Juan Díaz Delgado descubrí que a lo largo de los últimos diez años, he escrito sobre todo acerca de España como problema. Y ese descubrimiento me ofreció otra perspectiva sobre mi trabajo como columnista, una mirada nueva, diferente e inesperadamente atractiva para mí. Porque, al cabo, mis opiniones de contraportada en El País han girado alrededor del mismo tema del que tratan mis últimas novelas, desde El corazón helado hasta hoy.

El problema de España, las razones que la han convertido en un conflicto para millones de españoles, la anormalidad de este país bipolar que solo logra comportarse como los demás cuando la selección nacional juega un mundial de fútbol, el amor y el desamor que nos parten continuamente por la mitad, los orígenes, el desarrollo, los relatos contrapuestos, las soluciones posibles para curar esta herida que sangra demasiado, desde hace demasiado tiempo, y nos hace demasiado daño, constituyen el tema de este libro.

Porque creo que es un problema auténtico, que existe de verdad por más que muchos se empeñen en negarlo. Porque si no analizamos los errores que se cometieron en el pasado, nunca encontraremos la manera de extirparlos del futuro. Porque yo no llevo una pulsera rojigualda en la muñeca, pero soy española y amo profundamente a mi país, aunque a veces me duela.

Tengo que agradecer a Juan Díaz Delgado muchas cosas. En primer lugar, la perspicacia sin la que este libro no habría llegado a existir. También la generosidad con la que se ofreció a recopilar y organizar mis textos, las largas horas de trabajo que tuvo que invertir en ese empeño, su interés por mi obra, su constancia y su compañía.

Y siempre estaré en deuda con Javier Moreno por haberme ofrecido la columna de Manolo y haberme convencido de que podría llegar a ser también la mía.

Almudena Grandes. Madrid, 17 de marzo de 2019