Arquitectos e ingenieros por la verdad del 11-S




¿Por qué se derrumbaron realmente los edificios del WTC? Dr. Steven Jones


En este artículo solicito una investigación seria de la posibilidad de que el edificio WTC7 y las Torres Gemelas fueran derribados no sólo por el fuego y los daños resultantes del impacto, sino mediante explosivos cortantes instalados con anterioridad. Considero los informes oficiales de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) y de la Comisión 11-S, según los cuales los incendios unidos a los daños de los impactos provocaron por sí mismos el derribo completo de los tres edificios. Y presento evidencias para la hipótesis de la demolición controlada, sugerida por los datos disponibles, que puede ser sometida a prueba y rechazada, y que todavía no ha sido analizada en ninguno de los informes oficiales sufragados por el Gobierno de Estados Unidos.


Pilares cortados limpiamente


Metal fundido: fluido y formando charcos


Varias observaciones de metal fundido en la base de los tres edificios (Torres Gemelas y WTC7) han sido publicadas. Por ejemplo, el doctor Keith Eaton visitó la Zona Cero y declaró en The Structural Engineer: 

"Nos mostraron escenas fascinantes, desde metal fundido que estaba todavía al rojo vivo, hasta placas de acero de 10 centímetros torsionadas y doblegadas durante el desastre".

La existencia de metal fundido en la Zona Cero (ver foto) fue observada por distintos testigos,  incluyendo Greg Fuchek.


Durante los 6 meses posteriores al 11 de setiembre, la temperatura del subsuelo varió entre 300 y 800 °C, en ocasiones alcanzando incluso temperaturas superiores. 


"En las primeras semanas, a veces un operario retiraba una viga de acero semienterrada en el montón de escombros y el extremo descubierto goteaba metal fundido", según declaró Fuchek (Walsh, 2002). Sarah Atlas fue miembro de la Brigada de Salvamento Urbano ‘Task Force One’ de New Jersey, y fue una de las primeras personas en llegar a la Zona Cero con su perra especialista de rescate Anna. Según manifestó a Penn Arts & Sciences, en verano de 2002:


"Nadie va a estar vivo. Había varios incendios y el acero fundido fluía entre los escombros que aun se estaban asentando bajo sus pies" (Penn, 2002, énfasis añadido).


La superficie de este metal es todavía de color rojo-anaranjado aproximadamente seis semanas después del 11 de setiembre. Ello implica una gran cantidad de metal de conductividad térmica más bien baja y capacidad térmica relativamente alta (por ejemplo, tales propiedades se corresponden mejor con el hierro que con el aluminio), aun estando confinado en el subsuelo. Como el magma en un cono volcánico, este metal puede permanecer caliente y fundido durante mucho tiempo una vez suficientemente caliente como para fundirse en grandes cantidades y relativamente aislado en el subsuelo. Además, como se hipotetiza a continuación, las reacciones de la termita pueden generar grandes cantidades (formando charcos) de hierro fundido a temperaturas muy elevadas, de inicio superiores a 2000 °C. A estas temperaturas el acero se funde, y los materiales de aluminio del edificio continuarían sufriendo las reacciones exotérmicas de oxidación con materiales incorporados a las masas de metal fundido, incluídos óxidos de metal; ello mantendría las bolsas de metal fundido calientes a pesar de las pérdidas de calor por radiación y conducción.




Por tanto, la presencia de metal fundido entre los montones de escombros de las Torres Gemelas y el WTC7 fue observada y documentada en diversas ocasiones. Dicho metal era parecido a acero fundido o hierro fundido. Un análisis científico sería necesario para determinar su composición de modo detallado y concluyente. Defiendo la idea de que estas observaciones serían explicables por el uso de cargas cortantes de alta temperatura como la termita, el HMX o el RDX, o una combinación de los mismos, usados comúnmente para fundir, cortar o demoler acero. La termita es una mezcla de óxido de hierro y aluminio en polvo. La reacción de la termita da como productos finales óxido de aluminio e hierro fundido. En consecuencia, la reacción de la termita genera hierro fundido directamente, y produce suficiente calor para fundir e incluso evaporar el acero con que entra en contacto.


Ninguno de los informes oficiales se pregunta sobre este misterio. Sin embargo, esta cuestión es a todas luces una pista muy significativa sobre la causa del derrumbamiento de las Torres Gemelas y el edificio WTC7. Por tanto, es preciso que un equipo científico cualificado analice la composición del metal fundido resolidificado recuperado de la zona del desastre. Este podría ser un experiment crucis.


El edificio rodeado en rojo es el WTC7



Los 15 puntos que refutan la versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre. 

James Fetzer


1) El impacto de las aeronaves no pudo haber causado suficiente daño como para derribar los edificios, ya que estos habían sido específicamente diseñados para soportar este tipo de colisiones. Frank de Martini, director del proyecto de construcción del WTC (World Trade Center) afirmó que las torres fueron diseñadas para soportar el impacto directo de un Boeing 707, similar al tamaño de los Boeing 757 utilizados en el ataque.


2) El punto de fusión del acero es de 1,537 ºC, y supera ampliamente los 982 ºC que alcanza el combustible de los aviones al encenderse en óptimas condiciones. Aún así, el Nacional Institute of Standards and Technology (NIST) examinó 236 muestras de acero y encontró que 233 de ellas habían sido expuestas a temperaturas inferiores a 260 ºC, y el resto a temperaturas que no superan los 650 ºC.





3) Underwriters Laboratory (organismo de certificación de seguridad en los productos más respetados en Norteamérica) certificó que el acero utilizado en la construcción de las torres podría soportar temperaturas de hasta 1093ºC durante 3 ó 4 horas sin que hubiera efectos significativos. El fuego producido por los aviones no tuvo ni la duración ni la intensidad suficientes como para siquiera debilitar las estructuras (260 ºC promedio durante una hora aproximadamente en la Torre Sur, y una hora y media en la Torre Norte)


4) Si el acero se hubiera derretido o debilitado se hubiera observado un daño más asimétrico en los edificios, con estructuras inclinadas y combadas. Dicho deterioro hubiere sido lento y gradual, en vez de la demolición abrupta, completa y total que se observó. Esto significa que el NIST ni siquiera puede explicar el inicio de alguna secuencia de colapso.


5) William Rodríguez, conserje de la Torre Norte y última persona en salir viva del edificio declaró que hubo explosiones masivas en los subsuelos que destruyeron, entre otras cosas, una prensa hidráulica de 50 toneladas que se utilizaba para el sistema de rociadores del edificio.




6) Rodríguez reveló que las explosiones ocurrieron antes del estruendo de los pisos superiores. Esta declaración ha sido corroborada por un estudio de Craig Furlong y Gordon Ross, "Seismic Proof.: 9/11 was an inside Job", demostrando que estas explosiones ocurrieron entre 14 y 17 segundos antes de los presuntos impactos de aviones.


7) Según la "Teoría del Panqueque" un piso falla y cae sobre el de abajo, haciendo que éste falle y caiga sobre el de abajo, y así sucesivamente. Este tipo de colapso normalmente ocurre en estructuras de hormigón con lozas levadizas y no podría ocurrir en edificios de acero soldado, como las Torres Gemelas, a menos que cada una de las columnas fueran removidas al mismo tiempo, piso por piso, tal como Charles Pegelow, ingeniero estructural, ha declarado.


8) La demolición de ambas torres en un tiempo de 10 segundos cada una se asemeja a la velocidad de caída libre con resistencia al aire solamente, como Judy Wood, profesora de ingeniería mecánica, ha demostrado. Dicho resultado sería imposible de lograr sin el uso de fuentes de energía extremadamente poderosas. Si las torres hubieran colapsado, hubieran caído a partir de sus puntos de mayor resistencia.


9) Más aún, las torres explotan desde la parte superior, sin colapsar hacia el suelo sin que se muevan los pisos. Un fenómeno que Wood ha comparado con dos gigantes árboles convirtiéndose en aserrín de arriba hacia abajo; algo que, como la pulverización de los edificios, no puede ser explicada por la versión de lo ocurrido que brinda el gobierno. No había "panqueques".


10) WTC-7, edificio que formaba parte del complejo y que no fue impactado por los aviones secuestrados, cayó a las 5:20 PM de una manera muy similar a la de una clásica demolición controlada. Larry Silverstein, dueño del WTC, sugirió que la mejor alternativa era "tirarla abajo" debido a los daños recibidos por la destrucción de las Torres. Allí se ven las características típicas de una demolición controlada: el colapso completo, abrupto y total en la planta del edificio, donde los pisos caen al mismo tiempo produciendo "pilas panqueques" cada cinco pisos.


11) El punto de impacto en el Pentágono es muy pequeño para haber sido creado por el avión comercial de 100 toneladas, con una envergadura de 38 metros y cuya cola mide 13 metros de alto, los restos encontrados en el lugar no coinciden con los de un Boeing 757: no hay alas, ni fuselaje, ni asientos, ni cadáveres, ni equipaje, ni cola. Ni siquiera las turbinas fueron recuperadas, lo que hace poco creíble la versión oficial de lo ocurrido.




12) Las imágenes de vídeo suministradas por el Pentágono tampoco muestran a un Boeing 757 chocando contra el edificio, los 47 metros de largo del avión duplican los 24 metros de alto del Pentágono, y debería apreciarse con facilidad en las cintas. El hecho de que no aparezca en ellas demuestra que la evidencia en vídeo también contradice la versión oficial.


13) La aerodinámica hace que la trayectoria oficial del avión, volando a alta velocidad casi al nivel del suelo, sea físicamente imposible, ya que un Boeing 757 a más de 800 km/hora no puede volar a menos de 18 metros del suelo, lo que hace que la versión oficial no sea válida desde el punto de vista aerodinámico.


14) La caja negra del avión que la Nacional Transportation Safety Board (organización independiente del Gobierno de los Estados Unidos que se dedica a la investigación de accidentes automovilísticos, de aviación y marinos) entregó a Pilots 9/11 Truth (Pilotos por la verdad del 11/9) corresponde a un avión que volaba a otra velocidad y altura. Si esta información correspondiera a la del Boeing 757, éste hubiera volado por encima del Pentágono en vez de impactar sobre él.




15) Si el vuelo UA93 se hubiese estrellado como dicen los informes oficiales, sus restos se deberían haber esparcido en un radio de una manzana, pero los vestigios encontrados estaban distribuidos en un área de doce kilómetros cuadrados. Este hecho sería inexplicable si el avión hubiera sido derribado en el aire, contradiciendo la teoría oficial.

Profesor James Fetzer, fundador de Scholars for 9/11 Truth.




1 comentario:

Anónimo dijo...
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