Por fin vemos el hasta ahora enmascarado rostro demoníaco del PSOE


Mercenarios del mejor postor

Felipe González, apadrinado por los gerifaltes franquistas y los yanquis, hizo tabla rasa en el auténtico PSOE, el de los militantes exiliados. En el Congreso de Suresnes de 1974 se impuso a los socialistas históricos, aquellos que tuvieron que exiliarse gracias a los que palmeaban la espalda de Felipe como a un perro fiel. Ahora, tras cuarenta años desde los que ha pasado a ser la esperanza de la izquierda a camarero del IBEX 35, vuelve para imponer de nuevo lo español sobre lo obrero y socialista. Felipe tuvo que irse por la puerta de atrás, y si alguna vez tuvo dignidad, con la cabeza gacha. Tras saberse que fue el Señor X de los GAL. Tras poner al frente de la Guardia Civil a un bandolero. Tras nombrar a Mariano Rubio director del Banco de España y conocerse que se lo llevaba calentito, literalmente hablando, recién salidito del horno. Aznar miró para otro lado una vez conseguido que González se marchase. Muchos de los delitos cometidos por el PSOE mientras gobernaba Felipe fueron juzgados durante el gobierno de Aznar, ¿recordáis cuántos mamaron trullo o se les dejó en la indigencia para que devolviesen lo robado? Difícil ejercicio de memoria éste, puesto que todo el mangoneo y sangriento proceder sociata fue tapado por el PP con la misma cal que cubrieron a Lasa y Zabala los lacayos de González. ¿Cuándo empezaron los desahucios? ¿cuándo se vendieron las preferentes? ¿cuándo mangoneaban a manos llenas y a ojos vista Blesa y Rato? Pues precisamente durante el gobierno de Zapatero, ese asqueroso que pactó junto al PP pagar a los Bancos antes que asegurar la salud y la comida de la población; ese puerco al que el "ilustrado" Pablo Iglesias llama el mejor presidente de la democracia española. Así que el negocio está claro, hoy por ti y mañana por mí; sin olvidar en ningún momento la sagrada Omertá. La Cosa Nuestra lleva siglos robando, engañando y reprimiendo, su saqueo cada día es más refinado y por lo tanto menos contestado.


No seré yo quien defienda al monigote con buena percha llamado Sánchez, en ningún aspecto; aunque al César hay que darle lo del César, tanto en collejas como en señalar a los múltiples Brutos que hacen de él alguien un poquito menos desagradable, pero solamente un poquito, no se confundan, je. Ahora si me preguntan ¿qué te parece Sánchez?, no tengo más remedio que responder a la gallega: ¿comparado con quién? Vamos por partes, Rubalcaba dejó al PSOE en su peor posición histórica hasta el momento, perdió estrepitosamente frente al perdedor Rajoy, el mismo que no fue capaz ni de ganar a Zapatero en dos ocasiones. Si además tenemos en cuenta que por entonces no existían ni Podemos ni C´s, el descalabro del 2011 fue mucho más rotundo que el actual. El PP obtuvo una ventaja sobre el PSOE nunca antes vista y en este momento solamente ha conseguido una pírrica victoria. Rubalcaba dimitió, no le quedaba otra, y no solamente por su clara derrota, sino porque las bases del partido se han ido rejuveneciendo y están hartas de tanta peste a rancio. Rubalcaba no tuvo ninguna opción de gobierno alternativo, su derrota fue por KO... y no precisamente técnico. ¿Acaso piensan que con Susana Díaz obtendrán mejores resultados? Porque si así es, lo de los dinosaurios del PSOE no solamente es servilismo debido, sino también Alzhéimer avanzado. Aunque también podría ser Madina el próximo candidato, muy del gusto de los amos de todo; pero sea quien sea el nuevo o nueva candidatx, el PSOE ya se ha hecho el harakiri de una manera irreversible, ese tajo ya no se puede coser.


Sánchez ha sido el primer dirigente del PSOE elegido por las bases, cosa que tampoco es que sea la repera, puesto que los candidatos a primarias son escogidos por los hombres sin rostro y después los militantes escogen al que mejor sepa engañar. A pesar de todo, siempre es mejor consultar a las bases que elegir digitalmente al candidato en función de sus años de recta y disciplinada militancia. Sánchez y su equipo pertenecen a una época distinta a la que pertenecen sus padres políticos, ellos no tienen las manos manchadas de sangre y por lo tanto no tienen que agradecer al PP la magnanimidad mostrada con gentuza como Vera, Sancristóbal o Barrionuevo, entre otros muchos. Sobre todo con respecto al capo de los pistoleros a sueldo del Estado, Felipe González, el cual se fue de rositas y aun habla impunemente, con orgullo, de su miserable proceder. Ahora, con las imputaciones de Griñán y Chávez en el gran desfalco de los ERES, se suma la inmediata necesidad a los favores debidos, por lo que el PP debe gobernar con la abstención del PSOE sí o sí. Los intereses creados de los que nos hablaba el bueno de Jacinto Benavente parecen algo hereditario entre los que gustan de mandar sobre los demás, da la sensación de ser una especie de ley milenaria que se ha mantenido gracias a la devoción de sus practicantes.


González es en la actualidad el mayor representante de la Trilateral en España. El cabreo que ha mostrado en sus declaraciones acerca de las supuestas mentiras que Sánchez le susurró a la oreja deja clara su función. Por lo visto escribió un artículo en el que calmaba a los amos internacionales, diciendo que al final seguiría gobernando el PP gracias a la abstención del PSOE, que todo seguía bien atado. Como lobbista de la Trilateral bien informado, sus palabras fueron creídas sin discusión, puesto que su trabajo actual consiste en eso, asegurar por todos los medios posibles el no dejar alternativa posible al PP o al PSOE y garantizar que nada cambie para bien. Así que Sánchez ha dejado a González en ridículo frente a quienes les debe todo, ya que sin ellos nunca habría pasado de ser un abogaducho de medio pelo, de ahí el tamaño cabreo visceral que ha llegado hasta rizarle los cuernos. 

En junio de 2016 Sánchez fue invitado al Club Bilderberg junto a Garicano, allí se fraguó la coalición PSOE-C´s, pero la idea era que si entre los dos no alcanzaban a gobernar deberían al menos abstenerse y dejar gobernar al PP. Eso, y por supuesto, que a los podemitas ni agua del grifo. Pero Sánchez les ha salido un poco rana y harto de ser un monigote en manos de la vieja guardia se ha rebelado. Muy probablemente me equivoque, pero no creo que esta "rebeldía" de Sánchez dure mucho ni conduzca a nada mejor de lo que ya existe, no creo que las paniaguadas bases del PSOE (y lo digo por experiencia de andaluz) tengan un poco de dignidad y se niegen con toda la contundencia posible a que Rajoy siga siendo presidente. Tampoco creo que esta organización mafiosa que ha robado cientos de millones de €uros a lxs trabajadorxs de Andalucía muestre una pizca de ética.

La mejor opción para cualquier congreso sociata. Disuelve cadáveres de los GAL y ordenadores de Bárcenas.

Los dinosaurios del PSOE llaman radicales a los tímidos reformistas podemitas y a los veletas €urocomunistas, aunque ellos saben muy bien que están hechos de su misma madera, un poco más joven y menos nudosa, pero a fin de cuentas misma madera. El problema que tienen con respecto a ceder siquiera una parcela de Poder no es otro que sin un sólo partido gobernando resultaría muy difícil tapar toda la mierda acumulada tras 40 años de mafiocracia. Imaginemos (aunque sea demasiado imaginar) que Podemos gana las elecciones con mayoría absoluta (Odín no lo quiera). Como todxs sabéis, la primera meta de todo partido es la de llegar al Poder, aunque ésta solamente es una meta volante; la verdadera meta se alcanza una vez afianzado y asegurado ese Poder. De esta manera, ¿cuánto tiempo creéis que tardarían los nuevos gobernantes en sacar toda la mierda acumulada durante 40 años para así asegurar el repudio general hacia el PSOE a la par que su perpetuamiento en el Poder? Pues eso, no es cuestión de perder unas elecciones, recuperarse y a los 4 añitos optar de nuevo a ocupar el sillón. De lo que ahora se trata es de la supervivencia del turnismo borbónico bendecido por los franquistas en contubernio con los socialfascistas. Por eso para los gerifaltes del PSOE los podemitas y su reformismo académico son los demonios rojos que comen lactantes crudos, a pesar de ser fiel reflejo de ellos mismos; y el PP un partido constitucionalista, europeísta y otanista; así que tienen claro lo que elegir.

Fuente:

La evidencia que no escapa a quienes no perdemos materia gris al sonarnos los mocos.

2 comentarios:

Loam dijo...

A partir de Suresnes, en rigor, no es posible ya referirse al PSOE como un partido. Es, si se quiere, una agencia, filial o sucursal (sin duda importante) de la oligarquía, del Estado, que es lo mismo que decir del Capital.

En su libro "Congreso de futurología", Stanislav Lem refleja muy bien el espejismo que lleva a esa gran parte de la población a creer en lo que se les muestra y a votar en razón de dicha creencia.

Estoy tan de acuerdo con cuanto aquí expones, que añadir algo más sería redundancia.

Salud

Erik Redwine dijo...

Es verdad, el PSOE, a pesar de las miles de veces que sus gerifaltes repiten lo de los 137 años, solamente cuenta con 40 años de arrastrada existencia. Pretender hacer creer que el PSOE de la revolución del ´34 es el mismo que el actual, es una falacia solamente creíble para memos de profusa baba. El PSOE de hoy (al menos en mi tierra andaluza) es una factoría donde se paniagüa con dos duros a las bases y los potenciales votantes, mientras que los nuevos caciques roban la pasta a paladas. El desnortado elector español necesita creer, pocas veces siente la imperiosa necesidad de saber. Muchos viejos votantes del PSOE andan por ahí como pollos descabezados, a pesar de que suelen ser bastante talluditos, ahora es cuando están alcanzado la mayoría de edad cerebral, cuando han podido ver sin ningún género de dudas quien es realmente Felipe González. Bueno, por fin ha muerto el partido de los impostores sociatas, ya "solamente" nos queda desterrar al fascismo y desenmascarar al marxismo. Salud.