Votar es legitimar al fascio español sin complejos


El podrido legado del PSOE


El fascio español se muestra dispuesto a tomar las calles. Llaman alta traición al proceder de Pedro Sánchez, intentando enmascarar así la verdadera traición que ellos llevan perpetrando desde el 39, la del desfalco a manos llenas y con la ley de su parte. Casado ladra sin desconsuelo mientras que su figura representa a lo más asqueroso de España... y del PP, que ya es decir. Este graduado en Harvaraca, con menos papeles que un botijo, a pesar de mostrarse más ilustrado que Gandalf, no es más que un fascista sonriente al que inmorales meapilas votan porque dan su confianza a quien mejor guarde sus bastardos privilegios. 


L@s votantes de izquierda, como así ha podido demostrarse empíricamente en Andalucía, conocen eso que se llama dignidad. No les ha importado que unos nuevos fantoches del mismo pelaje que los impostores sociatas gobiernen sin legitimidad representativa y a manos de la abstención. No se han quedado en el sillón de su casa Gusana Díaz, han escupido a tu faz porcina y repugnante, a la tuya y a la de la ridícula podemita Teresa. Sin embargo, la chusma que vota a la derecha nunca conoció eso que llamamos humanidad, empatía y dignidad, solamente saben de interés bastardo y miserable. Y por eso seguirán votando a los saqueadores mientras que la mayor parte de las migajas caigan en sus platos. Son como los mimos de la ramblas, sólo se mueven si les echas unas monedas.


Ya muestran su miserable condición sin ningún tipo de miramientos esta gentuza cuya cavidad craneal solamente cobija mierda. Y la llamada izquierda parlamentaria ¿qué hace para desterrar por siempre a esta gentuza de nuestras vidas? El PSOE alinearse con el demente Trump y los del PCE (IU/Pablemos) ponerse de parte del farsante Maduro. Ambas partes de la misma falsa moneda abonan el campo en el que florecerá el anarquismo, la negación de toda autoridad y representatividad basada en el más burdo de los engaños. Engaño que lleva demasiado tiempo siendo efectivo, pero cuyo desgaste ya es más que evidente y descaradamente pestilente.


El ¡No Nos representan! del 15-M no eran palabras vacías, resumían un sentimiento bastante generalizado entre l@s de abajo, aunque finalmente manipulado por l@s "list@s" de siempre que se autodenominan "mejor preparad@s" para decidir por ti lo que más te conviene sin importarles una mierda tu opinión. Pero una vez visto claramente el evidente engaño y el ascenso del fascismo, ¿debemos confiar en los políticos que nos han traído hasta aquí o deslegitimar este sistema de todas las maneras posibles y en función de nuestras paupérrimas pero dignas posibilidades?


Hablando de gilipolleces a una población mayoritariamente anciana y harta de sandeces


Si el fascio unido comienza a tomar las calles sin respuesta, si permitimos que se muestren dignos quienes solamente merecen desprecio, volveremos a tiempos de no recordar. Pero esas calles, si son ocupadas por nuestra parte con banderitas sectarias y partidistas, solamente añadiremos argumentos al fascio ya claramente unido en un solo frente. Ese fue el verdadero principio del 15-M y no el que han prostituido los de Pablemos e IU, marxistas oportunistas que pudren todo lo que tocan. 


Aunque también hay algo que creo debe quedar claro. Esto no es cuestión de un@s cu@ntas, aquí o nos mojamos tod@s o que cada mochuelo busque su olivo. Yo al menos nunca tuve espíritu de héroe o mártir, siempre odié eso de las vanguardias revolucionarias, que si la cosa sale mal son las primeras en huir y si sale bien las que imponen sus normas. Esta lucha corresponde a tod@s y cad@ un@ de las personas que habitamos este país y que siempre nos vemos pisoteados por los de siempre. Para disfrutar de las mieles primero debemos aguantar los picotazos de los zánganos que guardan a la reina de la colmena social.




Es precisamente la amenaza del fascismo parlamentario, "democrático", lo que me impele a abstenerme sin casi duda (ya que nadie es infalible) alguna ante la perspectiva que contemplaremos a corto plazo. Mientras mayor sea la participación mayor será la legitimidad que se les dará a quienes nunca debieron tener oportunidad de salir de sus cavernas. Tu voto los legitima, tu abstención es un escupitajo en pleno rostro hacia quienes te quieren joder la vida para ellos veranear en Aspen, tributar en Suiza y comer jamones que nunca olerás siquiera. Hoy más que nunca, la abstención es una necesidad. Ser cómplice y propagador de un sistema en el que se permite acceder al poder a gentuza de la poca talla ética que padecemos a diario, es un ejercicio de dementes suicidas, ya que solamente los dementes suicidas juegan a la ruleta rusa o participan de una rifa electoral tratando como a dignos rivales a quienes solo quieren pisotearlos.

2 comentarios:

Loam dijo...

¿Qué política y qué políticos puede haber en un sistema en el que la primera y la última palabra la tiene el capital? Comparsas embusteros destinados a legitimar un casino en el que todo está amañado para que la banca siempre gane. Así de crudo y simple.

Salud!

Erik Redflame dijo...

Da asco escucharl@s a tod@s, y encima pretenden que confiemos en ell@s para que administren nuestras vidas y haciendas. Salud.